Boletín Welukan

Red-tejiendo el Gran Valparaíso

Por Mario Recabal Marambio
Directivo de la Red de Bibliotecas Populares del Gran Valparaíso

 A casi 40 años de la lucha antidictatorial, se viene intentando rearticular el tejido social dañado por los consecutivos gobiernos post dictadura.  Desde finales de los ’70, en plena dictadura, personas -anónimas muchas de ellas-, intentaban articular formas de transformación social y de resistencia. Ello ocurría en los sectores más desposeídos y en donde la represión era más brutal; allí la alienación que generaba el sistema político impuesto era la constante diaria.

Sin embargo, la voluntad y convicción de que los cambios sociales son posibles solo con el trabajo colectivo de la sociedad, establecieron las bases para que se crearan Bibliotecas Populares en Chile. Ellas en parte se hicieron cargo del descontento, expresado en diferentes formas de acción: la educación, el trabajo colectivo, la inclusión y la solidaridad eran la constante de una recordada forma de hacer sociedad; se preveía un horizonte al cual se llegaría de la mejor manera posible.

Ello no sucedió: el advenimiento de la democracia trajo consigo su maquinaria, sus amarres y “acuerdos”. Con ello, algunos “actores” que fueron parte de estos espacios sociales concurrieron o fueron absorbidos por el nuevo gobierno concertacionista. De paso, el olvido de las convicciones que dieron vida a muchas de las organizaciones populares fue la constante, y los que por años fueron lugares de articulación social, comenzaron a desaparecer. La tarea al parecer estaba concluida: se había logrado sacar al dictador, y de ahí en más restaba readecuar las piezas y derivar hacia un sistema político-social que fuese para tod@s.

Sabemos que nada de eso sucedió, ya que, tanto en los sectores pobres y alienados, como en aquellos sectores “medios”, los sucesivos gobiernos no han tenido la voluntad de cambiar el sistema; al contrario: han profundizado las distancias sociales.

 En ambos casos el diagnóstico es claro y simple: la precariedad social, educativa y estructural es el pan de cada día y la desconfianza en los gobernantes y clase político-empresarial chilena un hecho.

 Por lo tanto, hoy a casi 40 años de las anteriores luchas, nuevamente se viene intentando rearticular el tejido social tan dañado por los consecutivos gobiernos post dictadura. Por medio de diversas organizaciones sociales, la ciudadanía quiere retomar las riendas de su destino. La Red de Bibliotecas Populares del Gran Valparaíso intenta, desde sus diversas miradas, entroncar hacia un camino ciudadano consciente, crítico, reflexivo y participativo. La Red de Bibliotecas Populares del Gran Valparaíso no es la excepción. Esta organización sin fines de lucro intenta, desde sus diversas miradas, entroncar hacia un camino ciudadano consciente, crítico, reflexivo y participativo. En la actualidad la constituyen ocho organizaciones territoriales, cada una de ellas con sus particularidades definidas por las dinámicas sociales del territorio en el cual está emplazada. Desde Quilpué por el norte, con la Biblioteca Popular ‘Roque Dalton’; en Viña del Mar, asentada en Achupallas; en El Surco, la Biblioteca Popular ‘Capitán Nemo’; arriba -casi en el límite de la ciudad- la toma Esperanza 2011 alberga a la Biblioteca Popular ‘Ernesto Guevara’; en Rodelillo, la Biblioteca Popular ‘El Esfuerzo’ y más arriba, en Santa Teresita, la Biblioteca Popular ‘Gabriela Mistral’; por la costa, en Caleta Portales, la Biblioteca Popular ‘Guillermo López’ y en Cerro Barón, la Biblioteca Popular ‘Simone Weil’, y la toma de Mesana en el cerro Mariposa, que constituyó la Biblioteca Popular ‘Walmapu’, es hasta el momento la organización más nueva de la Red.

En ellas voluntarios y pobladores de cada territorio trabajan con la idea de que los cambios pueden ser posibles, no desde el asistencialismo precarizante, sino desde el trabajo comprometido y constante bajo una mirada cooperativa, como forma de hacer el día a día y así lograr recomponer el tejido social del Gran Valparaíso.

El presente texto es parte del boletín Welukan, el cual puedes consultar pinchando en  la siguiente imagen: