Archivo de la etiqueta: Detenidos-Desaparecidos

El sacerdote Miguel Woodward cumplió hoy 48 años como detenido desaparecido, pero su ejemplo de lucha sigue vivo y vigente

por Guillermo Correa Camiroaga

«Se prolonga tu vida

en la casa brotada de tus manos,

la casa verde de alma roja

plantada en lo más alto del cerro Placeres,

entre los pobres más pobres de tu pueblo”

(“Invocación a Miguel”. Jaime Contreras)

El sacerdote Miguel Woodward, un cura obrero, militante político y popular, comprometido con las causas de los más humildes, fue detenido por la Armada de Chile pocos días después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, llevado a distintos lugares de detención y torturado en numerosas ocasiones lo que finalmente le causó la muerte estando prisionero en el Buque Escuela Esmeralda. Su cuerpo fue enterrado clandestinamente en una fosa común o en algún otro lugar del cementerio Playa Ancha el 25 de septiembre de1973, según consta en los libros del propio cementerio. Hasta el día de hoy la Armada de Chile ha mantenido un pacto de silencio sin entregar ningún dato a sus familiares y amigos para poder encontrar sus restos.

Los familiares y la Agrupación de Amigos de Miguel Woodward han realizado numerosas diligencias para encontrar el cuerpo del sacerdote asesinado por agentes de la marina, pero aún hoy después de cumplirse 48 años de su desaparición sus restos no han podido todavía ser encontrados.

Hoy sábado 25 de septiembre del 2021, a mediodía, como se viene haciende desde hace ya muchos años,  se realizó una romería y un acto en el Memorial de Miguel Woodward ubicado frente al mar en el cementerio N° 3 de Playa Ancha, lugar hasta el que acudieron representantes de diversas organizaciones de Derechos Humanos de la V Región. En esta ocasión estuvieron presentes también compañeros provenientes de Santiago, pertenecientes al Comité Oscar Romero, quienes acudieron junto al sacerdote Eugenio Pizarro.

Javier Rodríguez, a nombre de la Agrupación Amigos de Miguel Woodward, al dar por iniciada esta ceremonia,  expresó lo siguiente:

“Han pasado muchas cosas desde que nos vimos en directo por última vez. Vino el estallido social, casi derrocamos a Piñera, salimos con una Convención constituyente y así pasaron cosas y cosas. Pero al mismo tiempo no pasaron cosas, no hemos encontrado más compañeros detenidos desaparecidos, no se ha hecho verdadera justicia y estas cosas son las que duelen.

Estar acá mirando todas las caras presentes, que hacía tiempo que no nos encontrábamos, me llena de orgullo, de satisfacción al poder decir que una vez más estamos presentes, porque el olvido es lo peor que nos puede pasar. El olvido es matar al compañero y la compañera otra vez. Por eso nuestra presencia hoy es por no olvidar y no perdonar.

Muy pronto va a terminar el juicio de miguel y habrá una sentencia, pero no porque termine el juicio Miguel no seguirá siendo buscado. Nuestro compromiso es seguir luchando por encontrar su cuerpo.

Dentro de las cosas malas que están pasando en nuestras poblaciones está el hambre, pero la cara “buena” de todo esto es que los jóvenes se han organizado y en forma autogestionada han levantado Ollas Comunes, organizándose silenciosamente, solidariamente. Esto ha sucedido en todo Valparaíso, en todo Chile. También en el cerro Placeres la juventud de la organización Amigos de Miguel lograron crear una Olla Común y llamamos a solidarizar con esta iniciativa.

Tenemos que estar muy atentos también porque desde la dirección del cementerio nos pidieron reunirse porque quieren hacer una transformación de este lugar, de este memorial. Quieren eliminar la escalera, pero nosotros ya nos negamos rotundamente a que se haga alguna transformación. Por eso llamamos a estar atentos para no encontrarnos con hechos consumados.”

Debido a las restricciones derivadas de los protocolos sanitarios como consecuencia de la pandemia de coronavirus, esta vez no se realizó un acto artístico cultural, por lo que luego de la introducción de Javier se ofreció la palabra en forma libre para que los y las asistentes expresaran las reflexiones que estimaran pertinentes realizar en esta oportunidad.

Transcribo a continuación, extractos de las distintas intervenciones:

 “Soy integrante de la Agrupación de Ejecutados y Ejecutadas Políticas, Detenidos y Detenidas Desaparecidas de Valparaíso y hemos querido estar  en este acto de conmemoración a Miguel Woodward, como cada año lo hacemos, pero con un sentimiento cada vez mayor de rabia, más pena, más dolor, porque vamos sabiendo de a poco, de a goteras, de todos los tormentos que tuvieron que pasar nuestros compañeros y compañeras; rabia y dolor por la imposibilidad de justicia, esa justicia negada desde siempre, pero también con el convencimiento que con el amor y el ejemplo que ellos nos entregaron seguimos rescatando la memoria popular combativa de ellos.

Estamos convencidos que es necesario rescatar esta memoria para hacerla carne en cada cosa que hagamos, entregando esta memoria a las nuevas generaciones, contándoles quienes fueron ellos, ellas, qué hicieron, como vivían, por qué lucharon, por qué los mataron. No creemos en la justicia porque está secuestrada hace mucho tiempo, sabemos que es un brazo más de la represión a la que es sometido el pueblo cuando levanta su voz, cuando exige derechos arrebatados. Por eso jamás perdón, jamás olvido y exigir justicia, verdad, reparación.

Tenemos que construir una alternativa popular combativa para lograr justicia social avanzando de a poco, organizándonos, creando autodefensa popular. Es necesario empezar a defendernos, ya basta de que nos golpeen, que nos maten. Tenemos que seguir exigiendo la libertad de todos nuestros jóvenes que siguen presos, exigir la liberación de Mauricio Hernández, un combatiente ejemplar. En él sitúa todo el odio está clase dominante porque a través del castigo de él pretenden castigar a todo el pueblo. Tenemos que seguir juntándonos, organizándonos y continuando esta lucha hasta la victoria.”

 “En representación de la Comisión Chile de Derechos Humanos de Valparaíso y como responsable de Cultura de la organización no puedo dejar de mencionar la dolorosa pérdida de Patricio Manns.

Todos y todas las que estamos acá tenemos claro que nuestra misión es rescatar el legado del compañero, junto a todos los compañeros y compañeras que hoy recordamos, como es el caso del sacerdote Miguel Woodward, quien era mucho más que un sacerdote, era un trabajador y un luchador social, al igual como otros sacerdotes como Alsina, como Llidó. También nuestros otros detenidos desaparecidos, ejecutados y ejecutadas eran mucho más  que un trabajador o una trabajadora, eran militantes y eso es súper importante que lo reivindiquemos. Es decir hay que rescatarlos en su integralidad.”

“Estoy aquí para recordar a mi amigo y compañero de Seminario, Miguel Woodward. A un sacerdote como él quiero rendirle un homenaje en este día depositando en su memorial este clavel rojo.  Miguel era de una risa incomparable, magistral, que revelaba su gran corazón y vida interior (…) Miguel entregó su vida por la causa de los marginados, los más pobres, el pueblo (…) Hoy día Chile puede renacer si el pueblo, que es el soberano, se organiza y se moviliza. Si ya lo hizo un 18 de octubre, cuando hizo temblar a la clase política, a Piñera y a toda la clase política sin distinción ninguna (…)

Chile es una gran mentira política. Si ustedes escuchan hoy día a los candidatos ¿quiénes están hablando de un cambio del neoliberalismo; quién está hablando realmente de que la Convención Constitucional no es lo mismo que Asamblea Constituyente, como el pueblo demandaba?

En la Convención Constitucional prima el 1/3 y los 2/3 inventado por la clase política (…) los políticos asustados por el despertar del pueblo el 18 de octubre se reunieron hasta las cuatro de la mañana, sin distinción de izquierda, derecha, centro, y firmaron y rayaron la cancha del proceso constituyente. El pueblo pedía Asamblea Constituyente. Ganó el Apruebo, pero pusieron una segunda pregunta, Convención Mixta o Constitucional, no Asamblea Constituyente.

Si los independientes y los que están con el pueblo no se unen en la Convención es muy difícil que superen los 2/3, por lo tanto no habrá cambios.

Tengo la esperanza, a lo mejor un poco lejana y vaga, de los que están en la Convención Constitucional, que no son del empresariado y la derecha, logren llegar a los acuerdos para que se alcancen estos dos tercios y esos cambios favorables al pueblo se puedan realizar”

 “Miguel Woodward formó parte del MAPU, Movimiento de Acción Popular Unitaria y llegó a nuestro partido para combatir, no para llorar, no para rezar. Recuerdo que en la Célula donde compartimos  nunca Miguel trató de adoctrinarnos en ningún catecismo. Él rompió con el sitial tranquilo de una parroquia, de un sacerdocio donde podía tener el apoyo de una iglesia poderosa y al romper con esa iglesia, la iglesia lo expulsó (…) Miguel fue un verdadero militante cuyo objetivo, igual que el de todos nosotros, los mapucistas, los comunistas, los socialistas, los radicales, los miristas, era construir el socialismo en Chile. Y para construir el socialismo no bastaba con tener el sartén, había que romper los huevos y había que contar con todos los medios de lucha (…) El poder popular no surgió de ningún escritorio, de ningún libro, surgió de la base popular. Miguel fue presidente de una JAP, Junta de Abastecimientos y Precios, que surgieron para proveer de abastecimientos, de  alimentos a los pobladores, a los trabajadores, mientras la derecha y sus monopolios acumulaban los alimentos, acumulaban todo lo que el pueblo necesitaba de manera de crear un mercado negro para combatir al gobierno popular. En esa lucha por el socialismo participó Miguel Woodward, y por eso lo mataron, como a muchos compañeros.

Lo del 18 de octubre fue una rebelión popular contra todo este sistema neoliberal organizado por la dictadura y continuado por la Concertación. Ahora estamos en una nueva etapa, donde las banderas de Miguel, las banderas del socialismo, las banderas del poder popular vuelven a surgir y nos acompaña ahora una nueva bandera, la bandera del pueblo mapuche (…) Recordamos a Miguel no para llorar, recordamos para tomar conciencia de que estamos tomando la posta de otros compañeros que cayeron por la misma causa (…) Hoy día nuestro país todavía sigue dependiendo de los grandes monopolios internacionales, sigue dependiendo del imperialismo, por eso he recordado esto, porque la palabra pueblo trabajador, clase obrera, lucha de clases, socialismo, lucha contra los monopolios, contra los latifundios, contra el imperialismo, tiene que volver a surgir en la conciencia de todos los compañeros, tiene que volver a surgir para que hagamos una verdadera unidad de todos los trabajadores, de todo el pueblo, para seguir avanzando en la lucha por la liberación. Ese es el mejor homenaje que le podemos hacer a Miguel Woodward.”

 “En Placeres Alto los jóvenes del Grupo Amigos de Miguel tenemos una Olla Común. En Placeres Alto Miguel vivió con los más pobre, han pasado cincuenta años desde eso y Placeres Alto sigue teniendo a los más pobres. Hemos entregado por más de un año, por lo menos una vez a la semana, alrededor de cien raciones de comida. Como la Olla Común se llama Miguel Woodward, las familias que llegan de repente nos comentan “ah, el curita, sí, yo lo conocí”. Todas las casas y las tomas de terreno en las que Miguel ayudó siguen estando ahí y siguen siendo igual de pobres. Hay sectores que no tienen agua potable y estaba ahí escondido. Vivíamos al lado y no nos dimos cuenta que tan cerca de nosotros la pobreza está muy vigente y hay niños, hay familias que a veces no tienen para comer. Al fondo de la quebrada hay familias que no tiene agua potable y no tienen que comer. Frente a eso es la figura de Migue la que nos impulsa a seguir trabajando allí (…)

Las empresas que apoyaban a los “comedores populares” como ellas les ponían, porque Olla Común les asusta un poco, porque es del pueblo, cuando sabían que nuestra Olla Común se llamaba Miguel Woodward no nos apoyaban. Esa ayuda nos fue llegando de rebote de las otras Ollas Comunes y de la solidaridad de compañeras y compañeros. Todavía seguimos teniendo muchas necesidades y por eso hacemos un llamado a la solidaridad”.

“Estamos haciendo un acto de memoria, pero también estamos haciendo un acto de militancia, dando testimonio de lo que hemos sido, el rol que hemos jugado y lo que estamos haciendo ahora, en distintos lugares y en distintas instancias son actos de militancia. Las Ollas Comunes son un ejemplo de esto. Es importante reconocer el aporte de muchos hombres comprometidos con la iglesia. Hace algún tiempo nos dejó el padre Mariano Puga, un hombre que al igual que Miguel hizo su apostolado, no solamente en términos de una iglesia, sino en términos de compromiso con su gente, con su pueblo, con los humildes. La Comisión Ética Contra la Tortura, de la cual soy parte, se estructuró en torno al sacerdote José Aldunate, también recordar a los sacerdotes Alsina y Llidó…”

“Yo quiero rescatar el trabajo que hizo Miguel en la población, en Los Placeres, el compromiso con este concepto del cura obrero, que se despoja de todas sus pertenecías y solamente viste con la ropa del pueblo. El rescate de Miguel como político, militante, de compromiso con el poder popular, con la construcción del poder en lo cotidiano, en el día a día. Pertenezco a un colectivo que se llama Pueblo Organizado, que es reciente, que lleva muchos años conversando y trabajando, pero recién nos pusimos nombre. Al calor de lo que ustedes dicen de la rebelión popular, al calor del poder popular, nosotros nos agrupamos en torno a eso, en la lucha cotidiana, en la lucha del día a día, una lucha alegre y combatiente contra las injusticias. Estamos tratando de agrupar a distintas organizaciones sociales, centros culturales, dirigentes sindicales, en nuestro pequeño colectivo.

Hoy hay diversos caminos que  enfrentamos, uno de ellos es el camino Constitucional de la nueva Constitución, otro camino es el camino del poder popular. Algunos no abrazamos el camino de la Constitución porque creemos, con mucho respeto lo planteo, que cualquier camino que parta de un pacto con la burguesía a nosotros nos causa sospecha. Creemos que esta Constitución, por mucho esfuerzo que se haga, es una Constitución que ya viene amarrada, viene tutelada por el Poder Judicial, hay normas que le impiden avanzar, aunque se corra el cerco. El legado de Miguel no es correr el cerco, es construir poder popular real, verdadero, autónomo, desde fuera de todas las instituciones burguesas  (…) Nuestro colectivo pertenece a una agrupación mucho más grande que se llama Polo Clasista, donde hay más de 40 organizaciones populares que no están por el camino que nos ofrece la burguesía hoy día, por el camino institucional, sino estamos por el camino autónomo, desde abajo, como también escuché decir aquí (…) En Chile también hay jóvenes que si bien no están por el camino institucional, estamos por el camino de la construcción real, del poder autónomo,  sin recursos y desde la autonomía estamos tratando de levantar los sueños de Miguel, como tantos otros Migueles también, el sueño de construir una sociedad distinta.”

“Pertenezco al Comité Oscar Romero y es primera vez que vengo a este acto. Invité a Eugenio Pizarro, un cura amigo con el que hemos estado muchos años caminando juntos. Nuestro comité está preocupado también  de los problemas temporales, de los problemas actuales,  y no solo para recordar el asesinato de Monseñor Romero.

En este mismo acto en que hacemos un homenaje al sacerdote Miguel Woodward, recordamos a tantos caídos como a Joan Alsina, que lo recordaremos dentro de sus 48 años de martirio; Gerardo Poblete también, otro sacerdote que fue asesinado en Iquique; Antonio Llidó, que está como detenido desaparecido; André Jarlan, que fue asesinado en plena dictadura, en la población La Victoria.

 Miguel Woodward nos da una inspiración para seguir junto con estos otros sacerdotes que optaron por un compromiso político real para poder cambiar las condiciones de los más humildes. Hace poco falleció otro de los grandes, Pablo Richard, también militante, perseguido por la iglesia católica, perseguido por la dictadura y falleció en Costa Rica donde tuvo un largo trabajo intelectual, poblacional, al lado de la gente, por eso  nosotros también hacemos memoria de todos ellos. Junto a Miguel recordamos también a muchos otros caídos. Lo más importante es la organización, volver a los cabildos, volver a los comités de adelanto de las poblaciones, en los centros universitarios. No dejar de lado nunca la organización.”

Gritos del mar: Homenaje en Valparaíso a los últimos cinco compañeros detenidos desaparecidos en Dictadura

por Guillermo Correa Camiroaga

La Fundación Julio Guerra realizó este domingo 12 de septiembre de 2021 un acto en homenaje a los cinco combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que fueron secuestrados entre el 05 al 10 de septiembre de 1987 y desde esa época pasaron a formar parte de la abultada lista de Detenidas y Detenidos Desaparecidos, crimen de lesa humanidad que constituye una de las formas más siniestras del terrorismo de Estado implementado por la dictadura cívico militar en nuestro país. En esta operación participaron coordinadamente agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), de la Brigada de Inteligencia del Ejército (BIE) y del Comando de Aviación del Ejército.

Esta actividad forma parte de un trabajo que vienen realizando distintas organizaciones de derechos humanos en la V Región, pero en este caso específico es una actividad llevada adelante por la Fundación Julio Guerra de Viña del Mar, con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos de Valparaíso, cuyo  objetivo es ir conformando una Ruta de la Memoria mediante la instalación de Placas y Memoriales que recuerden a las luchadoras y los luchadores populares asesinados, ejecutados o hechos desaparecer durante el período de la dictadura encabezada por Augusto Pinochet. Julio Guerra es uno de los 12 combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez  asesinados en la denominada “Operación Albania” el 15 y 16 de junio de 1987.

La convocatoria realizada por la “Fundación Julio Guerra Olivares, Por el arte de Vivir con Dignidad”, organización popular de carácter cultural y social, denominó a esta actividad “GRITOS DEL MAR: LOS 5 EN LA MEMORIA”, manifestando que nada está olvidado, nadie está olvidado.

Esta ceremonia se llevó a efecto hoy a mediodía en la “Plaza de Los Loros”, ubicada a un costado de la Facultad de Odontología, por debajo de un recinto de la Armada y frente a la Playa Carvallo de Valparaíso, lugar hasta donde concurrieron familiares y decenas de compañeras y compañeros, quienes dieron vida a una emotivo acto político cultural que se inició con el impactante baile de la cueca sola realizado por Olga Jeria, hermana de un Detenido Desaparecido, coreografía que fue creada por la Agrupación de Familiares de Detenidas y Detenidos Desaparecidos (AFDD) precisamente para simbolizar la ausencia de los seres queridos.

Luego de esta poderosa y emotiva danza, María Antonieta Vega, conductora del evento, leyó uno a uno los nombres de los cinco compañeros desaparecidos: MANUEL JESÚS SEPÚLVEDA SÁNCHEZ – JOSÉ JULIÁN PEÑA MALTÉS- GONZALO IVÁN FUENZALIDA NAVARRETE- JULIO ORLANDO MUÑOZ OTÁROLA- ALEJANDRO ALBERTO PINOCHET ARENAS, y a medida que los iba nombrando las y los participantes coreaban con sus puños en alto  ¡Presente!

La música también formó parte de esta actividad, compañeros y compañeras entregaron su arte  interpretando hermosas  y combativas canciones.

A nombre de la Comisión Chilena de Derechos humanos hizo uso de la palabra Alicia Zúñiga, quien además integra el Concejo Municipal de Valparaíso, para expresar que “es un honor estar presente acá y quiero saludar a todos los compañeros y en especial a las compañeras familiares de Detenidos Desaparecidos que se encuentran hoy presentes en este acto de homenaje y memoria. Este es un acto para los cinco compañeros desaparecidos en septiembre de 1987 y quiero brindarle un gran abrazo a Verónica, puesto que este acto tiene un particular significado emotivo para ella y su familia. En ese sentido el estar acá haciendo este acto es un homenaje a nuestros compañeros en las diversas dimensiones que alcanzaron en sus vidas, hombres jóvenes llenos de fuerza, de todo ese ímpetu que los llevó a actuar sin vacilaciones en contra de la dictadura.”

Antes que se procediera a destapar la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda Sánchez,” un ciudadano porteño que fue parte de una historia trascendental para Chile”, como expresó la conductora del acto, la compañera Rosa Alfaro, Presidenta de la Fundación Julio Guerra, hizo uso de la palabra para manifestar:

“Es muy importante que cada uno de ustedes sea un mensajero de esta actividad y de este homenaje. Creo que de todos y cada uno de los compañeros Detenidos Desaparecidos debería haber una Placa o un Monolito. Es tarea de cada uno de nosotros recuperar esta Memoria en nuestra población, en nuestros barrios, en nuestras ciudades.

Hay que tomarse las plazas, la verdad es que nosotros hemos seguido una Ruta de la Memoria y nos hemos tomado las plazas, hemos pedido permiso para realizar los actos solamente, pero no para poner las Placas, así que es una tarea muy importante porque es nuestro compromiso con la memoria, porque el compromiso con los compañeros ya lo tenemos, estamos comprometidos eternamente con ellos, por lo tanto nuestra lucha es por la memoria y también por la justicia social.

Construir estos monumentos es necesario porque aquí en el entorno hay personas, hay una población que también tiene que saber quiénes son los responsables de las torturas, de los asesinatos. Más arriba hay un recinto militar, aquí estamos frente a ellos,  a cara descubierta y con nuestras manos limpias diciendo que seguimos en la lucha y no olvidamos.”

Verónica Bravo, cónyuge de Manuel Sepúlveda Sánchez, procedió a destapar la Placa de Memoria en donde está escrito: “HOMENAJE AL COMPAÑERO MANUEL SEPÚLVEDA DETENIDO –DESAPARECIDO EL 5 DE SETIEMBRE DE 1987”. Al cumplirse 34 años  del desaparecimiento de Manuel Sepúlveda, porteño de 28 años y militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, honramos su memoria y tenaz lucha por la defensa de los derechos humanos. Fue detenido y desaparecido junto a otros militantes, a través de un operativo conjunto entre la C.N.I., Batallón de Inteligencia del Ejército y el comando de aviación del Ejército durante la dictadura cívico-militar. “Quiero mirar la tierra hasta encontrarte, que tenemos que hablar de muchas cosas compañero del alma, compañero”. Su esposa e hijo. Valparaíso 12 septiembre 2021”

Una vez descubierta la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda comenzó a escucharse la canción “Dónde Quiera que estés”, de Joan Manuel Serrat, que en parte de su letra dice: “dondequiera que estés te gustará saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste no echo al fuego ni uno solo de los besos que me diste…”produciéndose un momento emotivo y muy sobrecogedor.

Posteriormente un compañero a nombre del FPMR hizo entrega de una bandera de la organización a Verónica y se repartieron claveles rojos a las y los asistentes para luego bajar por las escalinatas de la plazoleta, atravesar la Avenida Altamirano y descender a la Playa Carvallo, lugar donde se lanzaron las flores rojas al mar. Las potentes olas que reventaban en las rocas de la playa emitiendo un sonido rítmico y levantando su espuma blanca, se transformó en un espacio y un grito de libertad  que recibió en su vientre las flores, abrazándolas y transportándolas  pausadamente mar adentro con su  oleaje. Como un símbolo más de esta ceremonia el color azul del mar, el rojo de los claveles y el blanco de la espuma se mezclaron formando el tricolor de la bandera del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Los cuerpos de los cinco compañeros Detenidos-Desaparecidos fueron lanzados al mar frente a la costa de la localidad de Quintay, pero transformados en energía hoy son parte del inmenso mar que baña las playas de Valparaíso y las costas de todo Chile.

Una vez terminada la actividad me acerqué a conversar con la compañera Rosa para que me relatara como nació esta iniciativa, y esto es lo que ella me expresó:

“Nosotras consideramos que era muy importante colocar esta placa, aunque a la Vero le costó un poco asumirlo, porque es una manera de hacer un duelo, un rito, de saber que hay un lugar donde puedes ir a poner una flor, sobre todo cuando se trata de compañeros desaparecidos. Nos parece muy importante para las personas, para la familia, para los hijos, saber que hay un lugar determinado donde poder ir. Lo quisimos de hacer de esta forma, mirando el mar.

En la mañana se hizo un rito en la playa muy íntimo donde participó la Vero y unas compañeras. Allí se quemó una carta escrita para Manuel y aún cuando estaba lloviendo la carta no se apagó y siguió ardiendo. Eso fue como a las 10.30. A las once estuvimos acá arriba entregándole algunos mensajes al Manuel y después vino el acto.

Esto está lleno de simbolismos, no solamente para la Vero, para todos, porque igual esto de los compañeros Detenidos-Desaparecidos también es un duelo eterno. Y en estos casos todos sabemos lo que significa el mar.

Paradójicamente Manuel venía a esta playa a tirarse piqueros y le gustaba mucho nadar en el mar, entonces también es simbólico, el mar en un momento le dio alegría y luego se convirtió en su tumba.

Este acto lo planteamos cuando fuimos al cementerio para conmemorar la operación Albania y allí la Vero dijo, “qué pena que no tenga ningún lugar donde recordar a Manuel”, entonces allí nació la idea de hacer este Memorial, de colocar esta Placa en esta plaza.”

Con estos antecedentes me acerqué a conversar con Verónica Bravo, la compañera y esposa de Manuel Sepúlveda, para consultarle si era posible incluir un relato sobre la ceremonia efectuada durante la mañana, contestándome positivamente y transcribo a continuación lo expresado por ella:

“Con anterioridad a este acto público estuvimos con unas compañeras haciendo una ceremonia para despedir a Manuel en forma simbólica. Esta despedida fue muy importante, porque lo vamos a seguir recordando, pero ya no con tanto dolor, porque el siempre va a estar con nosotros en nuestros corazones. Yo hice una carta para Manuel donde escribí todo lo que sentía, lo que siento y eso para mí tuvo un significado my importante porque son cosas que tenía muy guardadas en mi corazón. Me quedé como un poco más tranquila, porque de alguna manera lo solté, lo dejé ir. La carta la quemamos como una forma de que se transformara en fuego, en energía y así estará para mí presente en cualquier lugar.”

11 DE SEPTIEMBRE 2021: ocho años luchando por desmonumentar la estatua de Merino, un nefasto símbolo de la dictadura cívico-militar

por Guillermo Correa Camiroaga

La estatua de Merino, ubicada en los jardines del Museo Naval en Valparaíso, sintetiza fielmente lo que fue la dictadura cívico-militar, ya que junto a la figura uniformada de José Toribio Merino Castro, el principal artífice del movimiento sedicioso del 11 de septiembre de 1973, en una placa ubicada en la base del monumento hay una serie de nombres de civiles, la mayoría de ellos empresarios, quienes colaboraron con el financiamiento de esta ignominiosa estatua.

Las Fuerzas Armadas y de Orden fueron las encargadas de la represión directa, pero numerosos civiles propiciaron, participaron y ayudaron a la consolidación de la dictadura, implementando un modelo de sociedad de libre mercado que permanece inalterado hasta el día de hoy.

En la Placa ubicada al costado derecho de la base de concreto sobre la que está instalada la estatua de Merino se puede leer:

“LA MATERIALIZACIÓN DE ESTA OBRA, QUE IMPLICA UNA SALA Y UNA ESTATUA DE LOS MARINOS ILUSTRES DEL SIGLO XX, HA SIDO POSIBLE REALIZARLA CON EL GENEROSO APORTE DE LAS SIGUIENTES PERSONAS: PEDRO ALLIENDE, MANUEL ARIZTÍA, JOSÉ VAYÚ, FELIX BACIGALUPO, GONZALO BOFILL, HERNÁN BRIONES, HERNÁN BÜCHI, CARLOS CÁCERES, JORGE CLARO, RICARDO CLARO, ANDRÉS CONCHA, RAMÓN COVARRUBIAS, ROBERTO DE ANDRACA, SERGIO DE CASTRO, EUGENIO HEIREMANS, JUAN HURTADO, ALBERTO KASSIS, ROBERTO KELLY, FELIPE LAMARCA, SANTIAGO LORCA, BERNARDO MATTE, ELIODORO MATTE, TSUYOSHI NICHIMURA, BRUNO PHILIPPI, GONZALO VIAL, WOLF VON APPEN.”

Por otra parte la presencia de esta estatua, símbolo de la apología de una brutal dictadura, representa también la Impunidad de la que han gozado los uniformados  que participaron en ella, ya que los gobiernos civiles de la post dictadura han tenido un débil y timorato comportamiento en materia de Derechos Humanos, especialmente en  lo que se refiere a la  Justicia y el Castigo a los culpables de crímenes de lesa humanidad, pues el principio rector ha sido el de la “justicia en la medida de lo posible”.

FUNA A LA ESTATUA DE MERINO, UNA LUCHA PERMANENTE POR DEMONUMENTAR LOS SÍMBOLOS DE LA DICTADURA

Mes a mes, desde el día 11 de septiembre de 2013, un grupo de porteñas y porteños, la mayoría ex Presos(as) Políticos(as) que sufrieron prisión y tortura en diversos centros de detención de la Armada de Chile, se congregan en las afueras del Museo Naval de Valparaíso para dar a conocer  el papel represor jugado por la marina chilena durante la dictadura cívico militar, y la existencia en los jardines del Museo Naval de una estatua en “honor” al Almirante Merino.

HOY SE CUMPLE LA FUNA N° 96

Este  11 de septiembre de 2021 se cumplen 8 años desde que el Colectivo Cine Fórum impulsó esta actividad buscando terminar con este símbolo que constituye una apología al terrorismo de Estado, exigiendo que sea retirada de este lugar y eliminada definitivamente.

El Colectivo Cine Fórum expresa:

“José Toribio Merino Castro el 11 de septiembre de 1973 destituyó al Almirante Raúl Montero Cornejo y se auto nombró Comandante en Jefe de la Armada, pasando a formar parte de la Junta Militar que torturó y asesinó. Es inconcebible que se rinda homenaje a quien es responsable de violaciones a los Derechos Humanos. Es la hora de eliminar esta estatua, que es una ofensa para los que fueron torturados, sus familiares y el Pueblo de Chile.

Este monumento constituye una apología del negacionismo y atenta en contra de uno de los derechos elementales del ser humano como es el derecho a la salud, ya que esta comprende el bienestar físico, mental y social, y en este caso, a nosotros como sobrevivientes de la prisión política y tortura, su presencia nos golpea y violenta, ya que es un brutal “homenaje” a quien fue el principal instigador  e impulsor del sangriento golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Esta acción de desmonumentación todos los días 11 de cada mes no solamente tiene que ver con que este fue un sitio de prisión y de tortura, sino que también fue un lugar importante en la planificación del golpe de Estado.                                                                                      

El solo hecho que nosotros vengamos mes a mes a manifestarnos a los pies de la estatua de Merino, en ocasiones en mayor número y en otras con menor presencia, constituye en sí una acción de memoria y de protesta necesaria en esta lucha en contra del olvido.”

Decenas de compañeros y compañeras  acudieron hoy a mediodía a protestar y exigir que se elimine definitivamente esta estatua de los jardines del Museo Naval, ya que aún cuando esté emplazada en terrenos de la Armada de Chile, dichos terrenos pertenecen a todas y todos los chilenos.

Transcribo a continuación algunos testimonios entregados por compañeros y compañeras que durante estos largos ocho años han estado mes a mes presentes en esta movilización:

NELSON:

“Nuestra tarea como militantes de las diferentes organización de derechos humanos, y en este caso específico como militantes del Colectivo Cine Fórum, ha sido, es y seguirá siendo el transformar la memoria histórica en una bandera de lucha permanente, transformar la memoria en un acto de resistencia  activa, un acto de memoria viva, que busca por un lado desmonumentar los símbolos de la dictadura como lo es la estatua de Merino, pero al mismo tiempo es un acto para monumentar la memoria histórica de nuestro pueblo”

LUCHO:

“Llevamos ocho años de lucha, 96 veces, mes por mes movilizándonos en forma pacífica para exigir a las diferentes autoridades que saquen esta estatua de la infamia del Museo Naval,  pero hasta el día de hoy no lo hemos podido lograr. Pese a que ha habido resoluciones que nos apoyan, la Armada se sigue mandando sola y no responde a los poderes civiles, pero nosotros no pararemos nuestra lucha para que retiren esta estatua, porque este museo no solo es de la Armada, es un lugar público y nos pertenece a todos los chilenos.”

CARLOS:

“Hay que destacar la persistencia de nuestra lucha, la constancia de las organizaciones de derechos humanos que han estado solicitando permanentemente el retiro de esta estatua ignominiosa, que es una afrenta para los porteños, una afrenta para los chilenos dado que representa una represión brutal, violenta, sangrienta, que está allí instalada por los grandes empresarios de Chile, que donaron esta estatua, y que la Armada tiene ahí como un trofeo, y eso es una vergüenza, porque Toribio Merino representa lo peor del golpe, la Armada fue la que inició el golpe de Estado. Llevamos ocho años pidiendo de mil maneras que la saquen y no dejaremos de protestar hasta que este objetivo se cumpla”

ALICIA:

“Ya está bueno que de una vez por todas se retire esta estatua de los jardines del museo naval, no nos vamos a quedar tranquilas aunque la Armada y la derecha sigan obstinadas en el negacionismo y en resaltar figuras tan nefastas como Merino que fue el principal instigador del golpe. Nosotras vamos a seguir en esta lucha sin descansar. Para mí es una convicción, me preparo todos los 11 de cada mes para venir a protestar acá, aunque llueva, incluso hemos venido igual en cuarentena con mi compañero y seguiremos adelante con esta lucha, porque es una lucha justa.”

GABRIELA:

“Esta ha sido una tarea dura, pero que es muy necesaria porque si queremos fundar un país democrático estas instituciones armadas tienen que ser cambiadas desde la raíz. Necesitamos fuerzas armadas que defiendan al pueblo y no que sean opresoras y asesinas del pueblo. El estar luchando durante ocho años acá me deja la sensación de un deber cumplido y aunque la Armada se oponga en estos momentos, van a tener que retirarla, porque el pueblo chileno despertó el 18 de octubre y acumulará la fuerza necesaria para hacer valer sus derechos.”

ANTONIO:

“Nosotros tenemos que seguir levantando estos frentes de batalla por la justicia, por la verdad y contra la impunidad y esta acción que realizamos acá en el Paseo 21 de Mayo es de absoluta necesidad, ya que sirve para seguir educando a las nuevas generaciones que este no es un lugar más, un museo cualquiera, este recinto fue un centro de prisión, de tortura y de vejaciones. Hoy podemos ver curiosamente numerosos barcos de guerra de la Marina que están a la gira. Este mismo ejercicio sucedió en septiembre de 1973, con la diferencia que estaban apuntando con sus cañones hacia los cerros porteños. En el molo que está allá al frente, el  73, atracó un barco mercante, el Maipo, cedido por la Compañía Sudamericana de Vapores, y no solo ese barco, también entregaron a la Armada los barcos Andalién y Lebu, que sirvieron de prisiones flotantes, lo que grafica la participación de los civiles en el complot contra el gobierno del pueblo de Salvador Allende, situación que también se dio en Colliguay, donde la familia Matte Larraín, de la Compañía Manufacturera de Pápeles y Cartones, cedió un terreno de su propiedad para que se instalara un campo de concentración llamado Isla Riesco. Todo este ejercicio de memoria histórica no lo abandonaremos y seguiremos con nuestra lucha.”

Posteriormente las manifestantes y los manifestantes marcharon desde el Paseo 21 de Mayo, bajando al plan de Valparaíso, para desplazarse primero hasta la Plaza Aníbal Pinto y continuar luego hasta la Plaza del Pueblo Salvador Allende, donde se encontraban reunidas otras organizaciones de derechos humanos, sociales, sindicales y políticas, rindiendo un merecido homenaje al compañero presidente Salvador Allende, un mandatario elegido democráticamente por el pueblo chileno que no dudo ni un instante en oponerse resuelta y valientemente al golpe de Estado y empuñando un fusil  junto a los compañeros del GAP resistió hasta la muerte en el Palacio de La Moneda, hace 48 años atrás.