La memoria de las arpilleras

Por Guillermo Correa Camiroaga

El rescate de los Sitios de la Memoria tiene múltiples y diversas formas de expresión y acción, realizadas en forma autónoma o vinculada con instituciones, pero todas ellas orientadas a la construcción de la Memoria Histórica y, a mi modo de ver, estas diferentes acciones se complementan unas con otras.

El objetivo de esta crónica es dar a conocer el trabajo realizado por el Taller de Arpilleras de la Memoria, quienes desarrollaron un proceso colectivo durante un año y medio, destinado a plasmar sobre Arpilleras imágenes “fotográficas” que permanecen latentes en la memoria de las y los protagonistas.

Estas imágenes se van haciendo cada vez más nítidas en el transcurso de las jornadas de trabajo, a través de los relatos e intercambios de experiencias, transformándose las sesiones en verdaderas experiencias pedagógicas populares.

Este enriquecedor proceso de construcción de memoria es el que se estampa sobre la tela. Los diferentes elementos que componen la imagen de la Arpillera representan, de esta manera, un trozo de memoria viva.

El grupo funcionó algunos meses en el recinto de la ex cárcel de Valparaíso, pero durante todo el año 2017, gracias a la muy buena disposición de los funcionarios y funcionarias del PRAIS Valparaíso San Antonio, han desarrollado el Taller en el local ubicado en Tomás Ramos, y han continuado durante el año 2018, con el objetivo de trabajar en nuevos Sitios de Memoria. La arpilleras incluidas en este artículo corresponden a dos Sitios de Memoria, ellos son el Cuartel Silva Palma y la cárcel del Buen Pastor. 

Distintas integrantes del Taller de Arpilleras de la Memoria nos contaron las motivaciones, la historia y el contenido de los trabajos realizados.NORA Y SU ARPILLERA “El título de la arpillera es “Embarazo en Gestación” y está ambientado en el dormitorio de las Prisioneras Políticas. Lo que he querido graficar en esta arpillera es un punto de encuentro de la Prisioneras Políticas, resaltando, sobretodo, el tema del embarazo.

Como ustedes pueden observar, hay una mujer embarazada en primer plano, y además hay otro bebé en brazos de su madre. O sea, el conjunto representa un grupo grande de compañeras metidas dentro de un dormitorio, con una serie de situaciones graves, como era el que estuvieran los niños prisioneros, los bebés.

Entonces los protagonistas principales de esta arpillera son, en primer lugar, la mujer embarazada, enseguida la mujer con su hija y las otras mujeres realizando otras actividades, lectura una, otra un cierto trabajo de artesanía y otra mujer, inclusive de más edad, que está como reflexionando o en un estado depresivo debido a la situación en que se encuentra.

El otro elemento que tengo ahí, que me pareció necesario hacerlo, es una reja, y me pareció que era necesario destacarlo y colocarle ahí abajo que era un encierro del Buen Pastor(…) No puse soldados en los personajes que quise destacar, pero sí a la monja que custodiaba, por la historia que ocultan estas monjas en América Latina”.
ALICIA Y SU ARPILLERA “Esta es una arpillera colectiva de las compañeras que estuvimos juntas, en el patio donde estábamos encerradas.

La motivación es porque yo estuve prisionera en el Buen Pastor. Con estas compañeras convivíamos todo el día. Una es la compañera Gioconda, que está con una guitarra, porque ella cantaba, otra compañera está tejiendo y yo estoy leyendo….., Pero la más representativa para mí es la Gioco con su guitarra.

También está presente la monja, porque nos custodiaban todo el día. A mí y a la Milena nos llevan desde el Cuartel Silva Palma al Buen Pastor, nos traslada la armada en camioneta.

Estuve un mes y medio en el Silva Palma y en el Buen Pastor estuve un año y medio. Yo no era mucho de tejer, entonces me gustaba leer, por eso estoy leyendo aquí en la arpillera”.
VALERIA Y SU ARPILLERA“Desde que empecé el Taller de Arpilleras en Valparaíso mi motivación fue porque sufrí en carne propia la dictadura militar. Se llevaron a mi Papá, y ya hice una arpillera para él, y también se llevaron a mí hermano, que tenía 18 años.

Mi hermano cumple años el 28 de enero y esa fecha lo pilló en el Cuartel Silva Palma(…) en una de esas conversaciones mi hermano me dice que en el Silva Palma recibió una torta y que los marinos se la pasaron como riéndose, burlándose, porque se la pasaron toda rota(…) que aún estando prisionero haya recibido una torta como las que a él le gustan, de bizcocho, betún y manjar que le había hecho mi mamá (…) Entonces yo lo encuentro maravilloso, que en esas circunstancias, mi mamá le haya mandado una torta y eso me motivó a ponerlo como elemento central en la arpillera.

Por eso yo llamé a esta arpillera “La torta rota”.CECILIA Y SU ARPILLERA “Yo empecé trabajando en un arpillera comunitaria. María Alicia la empezó acá con el Cuartel Silva Palma, después me la pasó y se suponía que la íbamos a rotar, pero al final me quedé yo con ella y la fui terminando.

Le fui agregando los distintos elementos. Habíamos pensado primero en la Esmeralda, pero finalmente salió el buque Lebu, que es un elemento que está, además, como escondido, porque todos conocen a la Esmeralda, pero no al Lebu. En esta otra parte le agregué un helicóptero, porque pensaba que la arpillera estaba muy brillante y le faltaba algo más opaco. Entonces el trabajo de la arpillera es un proceso que se va completando sesión a sesión, al intercambiar ideas entre todas”.


MARISA Y SU ARPILLERA“Yo empecé trabajando en un arpillera comunitaria. María Alicia la empezó acá con el Cuartel Silva Palma, después me la pasó y se suponía que la íbamos a rotar, pero al final me quedé yo con ella y la fui terminando. Le fui agregando los distintos elementos. Habíamos pensado primero en la Esmeralda, pero finalmente salió el buque Lebu, que es un elemento que está, además, como escondido, porque todos conocen a la Esmeralda, pero no al Lebu. En esta otra parte le agregué un helicóptero, porque pensaba que la arpillera estaba muy brillante y le faltaba algo más opaco. Entonces el trabajo de la arpillera es un proceso que se va completando sesión a sesión, al intercambiar ideas entre todas”.


PAULA Y SU ARPILLERA“Esta arpillera que ven aquí me demoré un año en sacarla. Es un trabajo con un relato testimonial, que es el traslado de Alicia Oleas desde el Cuartel Silva Palma al Buen Pastor. Cuando se la llevaron, iba acompañada de una compañera y dos marinos vigilándolas en la parte trasera de la camioneta. Entonces quise destacar ese relato, resaltando el edificio del Cuartel Silva Palma y una camioneta blanca, debajo de la cual coloqué “traslado de prisioneras del Silva Palma al Buen Pastor”.


MARÍA ALICIA Y SU ARPILLERA “La arpillera que yo hice la titulé “La Colina del Terror” y traté de plasmar en ella todos los elementos que la hacen merecedora de ese nombre. Ahí está la Academia de Guerra, ahí está el Silva Palma, ahí está la palmera típica del Silva Palma. También hay una parte del Silva Palma que nosotras no la consideramos en las otras arpilleras y es lo que está detrás del Cuartel, por ejemplo las escaleras que llevaban a “los nichos”, que era donde castigaban a los compañeros y compañeras. Eran como unos túneles. Después más acá está la cancha de fútbol, que es como un punto de referencia. Este otro elemento es un galpón donde torturaban, una especie de casa metálica. En esta otra parte hay una conexión entre el Silva Palma y la Academia de Guerra”.


GABRIELA Y SU ARPILLERA “Mi arpillera tiene como tema central la niña en prisión, la hija de la Silvia Lillo, la Laurita. Esta situación tan dramática es la que me motivó a plasmarla en la arpillera”.


CLAUDIA Y SU ARPILLERA “Yo quise hacer un homenaje a las mujeres que estuvieron presas. Por la fuerza, por la valentía, porque están aquí paradas, no las acabaron. Entonces en esta arpillera trate de decir “aquí estamos, a pesar de todo”. Son mujeres lindas, conversadoras. Yo soy de Santiago, entonces me costó un poco como engancharme en estos temas de derechos humanos de Valparaíso y de los Sitios de Memoria.

Empecé a conocerlos de a poquito. También fui investigando. Para representar puse a la Esmeralda y un cartelito que la apunta que dice “justicia”, porque todos sabemos cómo funciona la justicia en este país respecto de estos temas. Para mí el taller fue fenomenal. Yo siempre vengo con mi hija y me encantó venir porque fue como una alimentación al alma. Como soy profesora, estos temas los visualizo en mis planificaciones 2018 y esto lo quiero traspasar a los niños, y quiero que los niños lo traspasen en sus casas”.

DANA Y SU ARPILLERA “Yo aprendí con las compañeras y el compañero del taller que la memoria no es algo que vive en el pasado y quienes participan son todas personas activas hoy en relación con los problemas chilenos de hoy día, y por eso quise hacer una arpillera que está un poco apartada del programa, pero que nos tocó vivir cuando quemaron la ruka, hace muy poco tiempo atrás, en Peña Blanca. Yo no quise hacer las rukas quemadas en la arpillera, sino intactas, como un símbolo de reconstrucción y esperanza”.