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Trabajadores de la salud, de la educación y de las grandes tiendas se movilizan simultáneamente en Valparaíso

por Guillermo Correa Camiroaga

Junto con la llegada de la primavera germinaron las movilizaciones populares hoy miércoles 22 de septiembre acá en Valparaíso. Los trabajadores y las trabajadoras del sector salud, de la educación y de las grandes tiendas o del retail, llenaron de gritos y colores las calles de la ciudad puerto transformándose en un estallido de multicolores flores rebeldes.

Las mayores libertades generadas por el buen momento que atravesamos en relación con los bajos índices de contagios de la pandemia de coronavirus ha permitido que la rebelión popular comiencen nuevamente a florecer, lo que puede ser el indicio de un repunte de la protesta popular precisamente cuando el próximo 18 de octubre se cumplirán dos años de la erupción volcánica con la que los chilenos y chilenas dijeron basta de abusos y opresión.

Las causas que motivaron la irrupción violenta del pueblo en las calles siguen sin ser resueltas, por lo que lucha por la conquista y la defensa de sus derechos laborales, económicos,  sociales, culturales y políticos siguen presentes y son el abono que hace brotar la rebeldía más allá de los caminos convencionales, electorales e institucionales en curso.

Los trabajadores y las trabajadoras de la salud se reunieron a mediodía en la plaza Victoria para marchar desde allí hasta el Congreso Nacional, por su parte los trabajadores y trabajadoras de la educación se congregaron en la plaza Aníbal Pinto y los trabajadores y trabajadoras del comercio de las grandes tiendas llegaron a protestar a las puertas del Parlamento en Valparaíso. Distintos sectores, distintas demandas, pero un mismo camino de movilización y de lucha.

Transcribo a continuación algunos de los testimonios recogidos directamente en estas movilizaciones, donde se explican las razones de estas múltiples movilizaciones que irrumpieron hoy en forma simultánea en esta primavera porteña.

SECTOR SALUD:

“Hoy como FENATS Nacional Metropolitana hemos acudido al llamado de la Secretaría Salud, CUT Chile  y estamos marchando desde plaza victoria hasta el congreso a exigirle al Senado que apruebe las leyes que actualmente están sin ser tramitadas de forma cómplice con el gobierno, estas son: fuero laboral y descanso compensatorio; cumplimiento de metas sanitarias;
conservar honorarios covid-19; bono trato usuario – tramo 1 a todas y todos”

“Acá converge toda la sociedad, converge nuestra comunidad, como territorio. Desde esa perspectiva todos los sectores de trabajadoras y trabajadores también han venido a darnos su apoyo frente a esta situación que estamos viviendo como trabajadores y trabajadoras de la salud”

“Porque los trabajadores de la salud estamos atentos seguimos en lucha, seguimos exigiendo nuestros derechos y estamos presentes todas las Federaciones que participamos de la Secretaría Nacional de la CUT Dr. Salvador Allende Gossens. Vamos a ir ofreciendo la palabra a nuestros dirigentes para que los porteños y porteñas sepan por qué estamos en la calle”

«EL MINISTRO NOS MINTIÓ Y A LA CALLE NOS MANDÓ!» AVANZAR, AVANZAR, HACIA EL PARO NACIONAL!!

Nosotras estamos acá porque las propuestas que hemos puesto en la mesa no se han cumplido. El Presidente y el ministro Paris hacen oídos sordos a todas las peticiones de los trabajadores. Quiere eliminar los Covid, los reemplazos, a quienes están apoyando en el Covid, quiere eliminar a todos los honorarios Covid y eso no puede ser si la pandemia aún está presente y sigue.                No podemos dejar a esos trabajadores sin pega. Por eso estamos acá, para que nos escuche el gobierno, porque el gobierno hace oídos sordos a todas las peticiones de los trabajadores. Esa es nuestra lucha de hoy. Nosotras pertenecemos a la Fenats Hospital Yumbel, Fenats  Bíobio.”

“El Parlamento no quiere legislar a favor de los trabajadores y por lo mismo estamos muy en contra de todas estas prácticas que ya debieran estar obsoletas. Nosotros decimos, como trabajadores de la atención primaria, que vamos a estar movilizados siempre, porque la atención primaria es un pilar fundamental, no solamente en el discurso, sino que también porque los trabajadores han jugado un rol sumamente importante en esta pandemia y en la atención de salud en general. Merecemos respeto y vamos a seguir movilizados y luchando por nuestros derechos. No queremos más este Parlamento que solo legisla a favor de los intereses económicos y no de los trabajadores. Arriba los que luchan y las que lucha.”

“Basta de aplausos, queremos acciones concretas que vayan dirigidas a satisfacer nuestras demandas. No basta con que nos digan que fuimos el bastión que le dio protección durante la pandemia a cada uno de todos los chilenos.”

“Hoy es un día especial para la salud de nuestro país porque estamos de nuevo en la calle. Este gobierno dice que las cosas se están normalizando y nosotros también nos normalizamos y salimos a la calle nuevamente así como sabemos hacerlo. Este gobierno y os parlamentarios que están ahí en el Congreso se han reído de los trabajadores de nuestro país. Nos tienen tramitando con todos los proyectos haciéndolos saltar de un salón a otro sin darle el visto bueno. Hoy día los Senadores nos quieren en una mesa para sacarle el espíritu a estos proyectos. No vamos a permitir que cada uno de ellos siga jugando con los trabajadores, ganando tiempo para que pasen estos meses y nada se cumpla. Los parlamentarios tienen que responder ante los trabajadores, tienen que responder ante los pacientes de la salud pública de nuestro país. Estaremos como hacemos siempre luchando por nuestros legítimos derechos.”

“¡BONO Y DESCANSO COMPENSATORIO, CLÍNICAS, HOSPITALES Y LOS CONSULTORIOS!”

TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DELA EDUCACIÓN:

“Con los Servicios locales de educación Pública (SLEP) no es efectivo que volvamos al Ministerio de educación, y muy por el contrario el Ministerio de Educación termina debilitándose con la figura de la Dirección de Educación Pública, donde el financiamiento se mantiene bajo las lógicas del mercado, es decir se profundiza la privatización de la educación pública bajo una mirada neoliberal.”

“Estamos acá en representación del Directorio Nacional para expresar nuestra solidaridad, nuestro apoyo absoluto y total a la movilización que hoy día están emprendiendo como trabajadores, como trabajadoras, en estricto rigor como comunidades escolares. Estamos acá para sumarnos a esa denuncia en el sentido de que lo que ocurre hoy en Valparaíso no es casual, no es azaroso, no es un problema exclusivo de Valparaíso. Estamos enfrentando la aplicación de una política sistemática, nacional, que busca precisamente profundizar un enfoque neoliberal, un enfoque de mercado en educación, que se expresa en poner por encima de los criterios pedagógicos la mirada económica.

Ese mundo, ese mundo que la Revuelta popular de Octubre del 2019 echó abajo, hoy día se aferran a mantenerlo vigente cuando no tiene nada de legitimidad. Los profesores y las profesoras hemos decidido en la Asamblea Nacional de hace un par de meses atrás una posición política bien clara al respecto, hemos dicho que estamos por detener y frenar el proceso de implementación de los Servicios Locales de Educación. Hemos dicho que esta ley no va en la lógica de reconstruir y fortalecer la educación pública. Esto solamente está profundizando la crisis de la educación pública en nuestro país y hoy la historia nos da la razón, hoy lo que ha ocurrido acá en Valparaíso nos da la razón, con el agravante que se están reviviendo las prácticas represivas de la dictadura par amedrentar a los trabajadores y trabajadoras en su justo derecho de poder organizarse, en su justo derecho de poder movilizarse. Eso ha ocurrido cuando desde el Servicio Local llaman a los directores para que entreguen las listas, eso está también ocurriendo cuando se les dice qué materiales están ocupando para hacer un cartel, como si los profesores, las profesoras y los trabajadores no tuviésemos historia de organización, no tuviésemos capacidad de lucha, no tuviésemos capacidad para crear nuestros propios materiales de movilización.

Este es el camino que hoy se muestra, la unidad no solamente del profesorado, sino que la unidad del conjunto de los trabajadores y trabajadoras de la educación. Hoy no se está atacando solamente al profesorado, se castiga también a los asistentes, se castiga a los apoderados, se castiga a nuestros estudiantes cuando no se quiere cubrir una licencia médica y se los deja sin el derecho a la educación.

La unidad entre todos y todas quienes construimos  comunidad escolar es el camino a seguir  y que hoy día tenemos que refrendar para seguir movilizándonos y denunciar las prácticas nefastas que se están implementando. ¡Arriba las y los profesores de Chile, arriba las y los trabajadores de la educación, arriba las y los que luchan!”“¡SERVICIO LOCAL, VERGÜENZA NACIONAL!”

“Es necesario que nos unamos en la misma lucha. Como decían ustedes. Esta es una vergüenza nacional, ya que están marchando porque no se reconozca que la educación es lo más importante. Como trabajadores de otro sector estamos acá unidos en la misma lucha desde el lugar que nos corresponde. No hay que soltarse, porque si no siguen en la lucha este gobierno va a hacer lo que quiera.”

SECTOR COMERCIO DE LAS GRANDES TIENDAS:

“Marco Delgado Rojas, dirigente de Ripley, pero también dirigente de la Alianza de Trabajadores del Comercio. Estamos instalados acá en el Congreso para impulsar el proyecto del cierre del comercio a las 19 horas para los y las trabajadoras, sobre todo para las mujeres que hoy día han sufrido asaltos, ultrajes, en el trayecto a sus casas. Lamentablemente después de las 19 horas la locomoción, a nivel país, se pone precaria, escasa, y las y los trabajadores obviamente debido a esta situación estamos con una problemática constante. Por eso hoy día exigimos una transformación estructural de parte del gobierno para que las grandes empresas como los retails Cencosud, Ripley, Falabella, puedan tener una mejor calidad de vida para los trabajadores, para sus familias y para ver crecer a sus hijos,  respetar el trabajo, valorar el trabajo y poder tener un trabajo decente y un sueldo ético.”

“Lucía Pantoja, alianza Atcomer (Alianza de Trabajadores del Comercio) y estamos luchando acá para el cierre del comercio a las 19 horas; Fenacenco (Federación Nacional Alianza Cencosud), cierre del comercio a las 19 horas.”

“Marianela Olmos, de Paris Valparaíso, y también pertenezco a la Alianza de Comercio y estamos acá apoyando el proyecto de ley, porque sobre todo las mujeres hemos sufrido bastante el tema de robos, e incluso ha habido violaciones. Por eso queremos salir a una hora más prudente. Estaos todas enfocadas en eso, tenemos familia y queremos una mejor calidad de vida, por eso estamos acá.”

En las afueras del Congreso Nacional se instaló un escenario sobre un pequeño camión desde donde las dirigentas y los dirigentes hicieron uso de la palabra para exponer sus demandas. Hasta el lugar se acercaron algunas parlamentarias y algunos parlamentarios para solidarizar con la movilización, la que finalizó pasada las 14 horas, mientras por los altoparlantes se difundía la canción “El Pueblo Unido”.

Una historia mínima con memoria histórica

por Guillermo Correa Camiroaga

En septiembre del año 2018 fue la primera vez que me acerqué a conversar con el artista popular “Kazán” en la esquina de la calle Blanco con Sotomayor en Valparaíso. En esa ocasión me contó que  Kazán era su nombre artístico, que nació en Santiago y desde chiquitito le gustó dibujar. Su nombre es Humberto, llegó muy pequeño a vivir al sector de Santa Inés, en Viña del Mar y solo estudió algunos años en el colegio, pero esto de pintar para él era algo de nacimiento, “yo nací siendo bueno para dibujar. Ahora esto me sirve para entregar mi arte y recibir unas monedas para poder vivir”, me comentó. En aquella ocasión el tema del dibujo realizado con tizas de colores sobre la vereda era “la cueca chora”.

Siempre que camino por el sector de Plaza Sotomayor me acerco hasta el lugar donde se coloca Kazán para saludarlo, conversar un poco y observar sus nuevas creaciones, ya que estas son muy “efímeras y todas los día que vengo dibujo algo nuevo con la explicación para que la gente que pasa por aquí también se instruya un poco”, me dice. En esta ocasión  nuevamente el tema de su dibujo era el baile de la cueca.

Desde hace algún tiempo comenzó también a realizar pinturas al óleo, sobre todo paisajes porteños en miniatura, plasmados en pequeños trozos de madera terciada a los que les coloca un pedacito de imán para que sean colocados en los refrigeradores.

Después de saludarlo y conversar un rato con este artista popular urbano seguí mi camino y media cuadra más adelante me acerque a tomar una fotografía a un mural con la imagen del cantautor Víctor Jara, precisamente porque hoy, 16 de septiembre de 2021, se cumplen 48 años de su brutal asesinato perpetrado con alevosía por integrantes del Ejército de Chile. Al mirar detenidamente el retrato me percaté que fue realizado el año 2019, cuando su canción “El Derecho de Vivir en Paz” se transformó en el himno de la rebelión popular que estalló enérgicamente el 18 de octubre de ese mismo año, pero además estaba firmado por Kazán. Esto me motivó a regresar para averiguar cómo se había gestado esta creación.

Transcribo a continuación el testimonio relatado por Kazán, que aún cuando es una historia mínima como he querido denominarla, considero que tiene una gran importancia ya que sin duda alguna es un pequeño trocito más del multifacético rompecabezas de nuestra memoria histórica.

Acabo de ver un mural con la imagen de Víctor Jara que está firmado por ti Kazán, me podrías contar cómo y por qué lo realizaste?

“Ah, sí, ahí en el restaurante, ese lo hice hace ya varios años. El dueño del restaurante es Allendista y me pidió que pintara a la Violeta Parra, a Víctor Jara a Allende y Pablo Neruda.”

¿La imagen la copiaste de alguna fotografía de Víctor?

“La imagen de Víctor Jara sale en todos lados y me la aprendí, al presidente Allende me lo sé de memoria, igual que a Neruda, porque cuando estaba en el muelle Prat hacía siempre a Allende y se vendía mucho porque lo compraban para llevárselo para el extranjero.”

¿Sabías que hoy 16 de septiembre hace 48 años que asesinaron a Víctor Jara?

“No, no sabía la fecha en que lo mataron, pero sí  sé que lo mataron los milicos y que incluso lo torturaron y le quebraron las manos, de pura maldad no más.

Mira, yo te voy a contar algo, yo no entiendo de política, pero a mí no me meten el dedo en la boca porque a Allende no lo dejaron gobernar. Mira, yo tengo 59 años, para el golpe de Estado tenía como 11 años y yo vivía en Quilpué en el Paradero 29 y medio, y jugaba a la pelota con tres cabros alemanes. En la muralla del patio tenían marcado un arco ahí y se nos cayó la pelota para dentro de la casa, la fuimos a buscar, yo tomo la pelota y miro a una pieza que estaba con la puerta abierta y me quedo con la boca abierta porque veo sacos de Rinso, sacos de Omo, harina, azúcar, mucha mercadería acaparada que tenían los momios y la señora me tomó del brazo, cerró de golpe la puerta y me echó para afuera. Ellos tenían plata, eran momios, tenían su auto y su buena casa y nosotros con mi familia éramos humildes, por eso yo sé que a Allende no lo dejaron gobernar, acaparaban las cosas y se hacían las famosas colas en esa época.

Al frente de la casa de los alemanes había una panadería y mi mami se levantaba como a las cinco, seis de la mañana para hacer la cola, con fogata porque Quilpué es helado, para comprar el pan para darme el desayuno y mandarme a la escuela, por eso yo te digo que a mí no me meten el dedo en la boca.”

Esta breve y potente conversación se transformó para mí en un valiosísimo ejercicio de memoria histórica, en una clase magistral de pedagogía popular que fue motivada por la imagen de Víctor Jara plasmada en un mural ubicado en la calle la calle Cochrane, a unos cincuenta metros de la plaza Sotomayor en Valparaíso.

Inauguran Biblioteca Popular Comandante Joaquín

por Guillermo Correa Camiroaga

La Casa de la Memoria de Valparaíso junto al Colectivo 19 de Noviembre realizaron un acto público el sábado 04 de septiembre a las 16 horas para inaugurar la Biblioteca Popular Comandante Joaquín (Mauricio Arenas Bejas). Esta ceremonia se efectuó en la Plaza Yungay, ubicada frente a la Casa Memoria de Valparaíso, y contó con la presencia de de decenas de personas, familiares, compañeros y compañeras, amigos y amigas de Mauricio Hernández Norambuena.  Los organizadores manifestaron que “esta actividad forma parte también de una acción asociativa con el Parque Cultural ex cárcel de Valparaíso, entendiéndolo como un Sitio de Memoria que merece ser reconocido como tal.”

Laura Danton Hernández, sobrina de Mauricio, conductora del evento,  al dar por iniciado este acto expresó lo siguiente:

“En esta plaza que se ha convertido en un cálido lugar de encuentros, hoy los recibimos frente a nuestra casa, la Casa Memoria de Valparaíso. Les damos una cordial bienvenida afianzando esta estrecha y fraternal unidad surgida de un largo camino de historias compartidas. Camino que hemos recorrido con su andar, a veces lento, otras cansado y triste, a veces inquieto, también a ratos alegre, pero siempre seguro pues lo recorremos sin ambición, solo con convicción.

Hoy nos convocamos para dar alas a una idea surgida tras las rejas, porque fue allí donde Mauricio Hernández Norambuena ideó este nuevo plan y nos lo encomendó como una tarea al servicio de su pueblo. Hoy 04 de septiembre de 2021 inauguramos la Biblioteca Popular “Comandante Joaquín”, en homenaje a Mauricio Arenas Bejas y su lucha por la vida«

Posteriormente, a nombre de la Casa de Memoria y el Colectivo 19 de Noviembre, hizo uso de la palabra la compañera Mabel Zúñiga, quien en su intervención manifestó:

“(…) Mauricio Hernández Norambuena , en medio de este cautiverio inhumano, perverso, horroroso, que ha sufrido durante tantos años, se plantea un desafío para poder vincularse, a través de la literatura, a través del texto escrito, con su pueblo, a nosotros nos desafía y nos pone esta nueva tarea revolucionaria y la intentamos cumplir junto a los amigos y a la familia de Mauricio Hernández, la tratamos de cumplir como una tarea con compromiso y con decisión. Ha sido un año de mucho esfuerzo, de mucho trabajo, pero nos llena de satisfacción inaugurar esta biblioteca, además poniéndole el nombre de otro gran luchador porteño, Mauricio Arenas Bejas, quien comprometió su vida a las causas de su pueblo (…) Con esta biblioteca reivindicamos a Mauricio Arenas, pero también iniciamos el proceso de liberación de Mauricio Hernández Norambuena, nuestro Comandante Ramiro”

La música y la poesía también se hicieron presentes en este acto de inauguración de la Biblioteca Popular Comandante Joaquín con la participación del conjunto musical de Fernando “Charanguito” y el poeta popular “Palomo” Arriagada, luchadores sociales que deleitaron a la concurrencia con sus interpretaciones y creaciones literarias

A nombre de la familia del Comandante Ramiro hizo uso de la palabra Laura Hernández, hermana de Mauricio, quien durante su intervención expresó:

“(…) Esta nueva biblioteca nace como una idea de Mauricio Hernández, prisionero político, luchador social de nuestro pueblo contra la dictadura y ejemplo de resistencia y consecuencia, quien en febrero próximo cumplirá 20 años encarcelado, ayer en Brasil y hoy en Chile(…) Estos libros lo acompañaron en sus momentos más difíciles de su vida, como ha sido el aislamiento cruel en el que se le ha mantenido injustamente por casi veinte años, libros que han sido muchas veces el único contacto con el mundo exterior y que gracias al gran despliegue solidario que desde distintas latitudes del mundo, compañeras y compañeros anónimos, unidos por la solidaridad y el cariño, se convierten en el gran sostén para impedir la desesperanza que seguramente en muchos momentos lo acechó. La mayoría de estos libros tuvo que recorrer miles de kilómetros para cumplir su cometido, transformarse en puentes de solidaridad, de fuerza, rompiendo ese aislamiento cruel impuesto, pero también un número no despreciable de ellos  no llegaron a las manos de Mauricio, porque la censura del Estado de Brasil no lo permitió, constituyéndose en un testimonio más del ensañamiento, el abuso y el autoritarismo de una política carcelaria al servicio de las élites.

Esta biblioteca lleva el nombre de otro Mauricio, otro grande de nuestro Valparaíso que formó parte de la resistencia y rebeldía que en los momentos más oscuros de su historia encaró con valentía y decisión a la dictadura de Pinochet. Mauricio Arenas Bejas, el Comandante Joaquín formó parte activa, desde sus inicios el año 83, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en Valparaíso. Fue uno de los valientes fusileros de aquella gran gesta imborrable de nuestra historia reciente, donde un grupo de jóvenes se enfrentó al tirano y sus fuerzas represivas. Sobrevivió a la detención de la CNI, cargando en su cuerpo numerosos impactos de bala; sufrió la prisión política la cual culmina en la madrugada del 30 de enero de 1990 con la espectacular fuga donde numerosos prisioneros políticos a través de un largo túnel alcanzaron su libertad. Incansable luchador, indoblegable que se levantó más de una vez para junto a sus hermanos liderar las luchas contra la tiranía y avanzar en la construcción de un Chile justo, en donde la dignidad alcanzaría lo más alto. Fallece en clandestinidad un 12 de octubre a los 33 años, un cáncer al pulmón nos lo arrebata físicamente, y desde hoy se instala y nos da la bienvenida en esta nueva biblioteca se lleva su nombre y con ello el significado de su vida entregada a la lucha popular.”

Uno de los momentos más emotivos de esta actividad se vivió cuando a través de los altoparlantes se reprodujo el audio enviado por el Comandante Ramiro desde la cárcel de Rancagua, ya que sus palabras serenas volaron libres por los aires porteños mezclándose con las risas de las niñas y niños que corrían y jugaban llenando de vida y alegría la plaza Yungay. Reproduzco a continuación las palabras de Ramiro:

“Soy Mauricio Hernández Norambuena, prisionero político en la cárcel de Rancagua y quisiera comenzar agradeciendo a la Casa de la Memoria por acoger esta biblioteca que se inaugura hoy en fecha tan solemne para nuestro pueblo. La inauguración de una biblioteca de uso público es un buen aporte para el desarrollo humano, más todavía si está al alcance de todos. La lectura nos entrega diversos saberes, estimula la reflexión y el pensamiento crítico, nos invita a viajar y nos regala momentos de disfrute y placer. También me ayudó a resistir el oprobio de un encierro deshumano.

Una biblioteca contiene muchas historias guardadas en sus libros y cada libro tiene su propia historia, su identidad única. Estos libros que entregamos para la comunidad porteña son fruto de la solidaridad, de la fraternidad humana, que me hicieron llegar a las prisiones en Brasil, y un recorrido de miles de kilómetros trajo estos libros de regreso hasta aquí el día de hoy para que continúen con su función social.

Esta biblioteca lleva el nombre de Mauricio Arenas Bejas. Pero, ¿quién es él? Mauricio Arenas es un porteño que combatió la dictadura, un revolucionario cabal en su breve e intensa vida, la cual entregó a la causa popular, él también era un ávido lector. Este hermano, que integró las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, es un ejemplo de lucha para el pueblo de este puerto, de este encumbrado Valparaíso que tiene una historia digna de resistencias y rebeldías frente a la injusticia de los poderosos. Esperamos que esta historia y este nombre conciten solidaridades con  los que luchan en este presente por un país digno y justo.”

Como parte final de esta ceremonia se procedió a visitar en pequeños grupos, de acuerdo con el protocolo sanitario, la Casa Memoria y la Biblioteca Popular “Comandante Joaquín”, la cual está compuesta por más de cuatrocientos volúmenes que incluyen las más variadas temáticas sociales, culturales y políticas, donde la narrativa, la literatura y la poesía están obviamente presentes. Muchos de estos libros tienen notas, acotaciones y/o comentarios realizados de puño y letra por Mauricio Hernández Norambuena.

Experiencia del poder popular de mujeres, Memorias del ayer y luchas del presente

por Guillermo Correa Camiroaga

El Centro Cultural Museo y Memoria De Neltume, en colaboración con la Radio Comunitaria Los Placeres y el Centro Cultural Roberto Matta, ha venido realizando el último tiempo una serie de Conversatorios rescatando la Memoria Histórica Popular, buscando al mismo tiempo  establecer nexos entra las luchas populares de ayer y las luchas populares de hoy.

 Uno de los aspectos que ha ido incorporando el Museo de Neltume durante el desarrollo de estas actividades es el relacionado con el papel de la mujer en la lucha popular y revolucionaria, aspecto que ha sido invisibilizado por la sociedad capitalista y patriarcal, donde la historia ha sido escrita y es difundida por las clases dominantes y especialmente por los hombres.

En el campo popular esta mirada no ha sido ajena y solo en estos últimos años, producto de la lucha llevada adelante por las propias mujeres, comienza a asumirse por parte de estos sectores que el cambio estructural del sistema de sociedad solo será realmente efectivo si se eliminan de raíz todos los componentes de dominación y de opresión, es decir, con una mirada anticapitalista y antipatriarcal, asumiendo y llevando a la práctica la consigna “La Revolución será Feminista o no Será”.  Desde luego que el respeto a la diversidad, a las opciones de vida y de género forma parte de  este proceso de liberación, pero desde una posición de clase.

Es indudable que además hay que incluir en este concepto de revolución la mirada de los pueblos ancestrales que dicen relación con el “buen vivir”, concepto en donde está englobado el respeto a la naturaleza, a los recursos naturales  y a todos los seres vivos que forman parte de los diferentes ecosistemas que pertenecen a la madre tierra.

El pasado 29 de agosto el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume, con el apoyo de la Radio Comunitaria Los Placeres y el Centro Cultural Roberto Matta, realizó el Conversatorio “Experiencia del Poder Popular de Mujeres, Memorias del Ayer y Luchas del Presente” en el que participaron las compañeras ELBA DUARTE, militante popular integrante de la Coordinadora No+AFP de Valdivia, ex militante del MIR; PATRICIA FLORES GALLARDO, profesora, pobladora campamento Nueva La Habana, ex militante del MIR; BÁRBARA NAHUAS, mujer, madre, militante feminista revolucionaria, perteneciente al Círculo de Mujeres en Resistencia María Loreto Castillo; PILAR VRSALOVIC, docente feminista, moderadora del Conversatorio.

TRANSCRIPCIÓN DE LAS INTERVENCIONES

PILAR VRSALOVIC:

Sin feminismo no hay socialismo, el poder popular desde una perspectiva histórica de resistencia.

Me gustaría que abordáramos la experiencia de poder popular histórica en clave de mujeres, en clave feminista. De qué forma estuvo presente esto en los espacios donde ustedes se articularon, cuáles fueron los nudos críticos en torno a la coyuntura política de ese entonces y cuáles fueron los principales espacios liderados por mujeres.

PATRICIA FLORES:

Respecto a los temas planteados, cuando me mandaron la información pensé que el concepto de Poder Popular es un tema enorme, con muchas aristas y que se expresa y se ha expresado en la historia de múltiples maneras. A veces, siendo capaz la experiencia de Poder Popular de  construirse y mantenerse durante tiempos, otras veces es solo una expresión que se prende y que se apaga y sobre eso tienen que ver los contextos, las condiciones políticas, los momentos históricos, entonces el Poder Popular yo creo que es un mecanismo de expresión, es una forma de expresión multidimensional, pero que sin embargo tiene un punto de inicio, tiene una condición y creo que eso ha estado presente en la historia. Esa condición es el ánimo, el espíritu, no sé cómo llamarlo, la decisión de resistir. O sea, la resistencia es una condición para que se construya lo que se tenga que construir después de eso. Si no hay ese espíritu de resistencia, entonces no es muy fácil, o las condiciones se tienen que dar de una manera muy favorable. Pero creo que en las condiciones más desfavorables, las más duras y las más difíciles en que ha vivido nuestro pueblo en la historia, la presencia del ánimo de la resistencia, de resistir a lo que se nos impone, de resistir a las condiciones que se dan, permite ese camino que después construye Poder Popular. Como digo, multidimensionalmente, que a veces es una expresión de un día, a veces son procesos que han durado años y estoy hablando solo de Chile. En otros espacios, en otros lugares de América Latina o del mundo, son procesos que han sido mayores. Dicho esto como una reflexión, que no pretende ser más que eso, una reflexión que yo misma me hice respecto al tema planteado para esta conversación.

En la lucha de la historia de nuestro pueblo, solo para hablar del siglo XX, las mujeres estuvimos presentes en todas, pero hay algunos hitos populares que han sido constantes en el tiempo como por ejemplo la lucha por la vivienda. Creo que en las primeras luchas por la vivienda que se dieron en el país estuvieron las mujeres liderando aquello y eso ha continuado hasta el día de hoy permanentemente. Ha sido la lucha por el espacio, por el hogar, por la constitución de la comunidad, ha sido una lucha liderada permanentemente por mujeres. A veces han sido las que lo impulsan, las que han logrado concretar esa lucha por la vivienda, pero no siempre la lideran y ese es el tema que está puesto aquí como el quid de la cuestión.

También han estado presente en la lucha por los salarios o por el ingreso mínimo para la alimentación de la familia, por eso cuando eso no se ha conseguido también una experiencia histórica de la mujer en el país ha sido con la Ollas Comunes. Las nuevas generaciones la vieron ahora, los jóvenes la ven ahora durante la pandemia, pero las Ollas Comunes son una experiencia histórica de nuestro pueblo también, y por supuesto han sido concretadas, no solo concretadas, han sido las mujeres las que las han impulsado, las que las levantan como iniciativa en los momentos más difíciles.

Hay experiencias muy antiguas también en las condiciones en que las mujeres se han levantado para resistir que poco se conocen, como por ejemplo en las Salitreras cuando hacían las “Huelgas de Cocinas Apagadas”, la historia poco recoge aquello. Los hombres, sus maridos, sus parejas no se atrevían a levantarse contra las condiciones de súper explotación que tenían y eran sus mujeres las que no cocinaban, apagaban las cocinas y no se volvían a prender hasta que los hombres no hubiesen levantado un petitorio de lucha, no hubiesen hecho una acción que mejorara las condiciones.

Desde distintas posiciones y desde el inicio del movimiento obrero en Chile sin duda que la mujer ha estado presente, que han sido impulsoras de muchas luchas, que han sostenido también esas luchas, pero no siempre las ha liderado finalmente. El liderazgo considerado como quiénes se convierten en los portavoces. Los proceso eran distintos, el feminismo como feminismo también aparece a principios del siglo XX, pero fundamentalmente situado en los sectores con mayor capital cultural, donde hay una priorización al respecto y las luchas que se dan son en algunos aspectos que no tienen que ver con la sobrevivencia de la familia y del pueblo, entonces el feminismo no llega a los sectores populares desde el comienzo de su aparición en este país. Ese es un hecho de la causa también.

ELBA DUARTE:

En la reflexión que hace Patricia esto nos mueve nuevamente a ir hacia atrás y tratar de traer a la memoria, que es un ejercicio importante para mantener vivo aquello y pueda servir para el futuro.

Yo vi, palpé o pude vivir el Poder Popular primero desde un punto de vista de la discusión, soy ex militante del MIR también, entonces hubo un plano en la discusión teórica en las bases y por otro lado está la vivencia de cómo implementar el Poder Popular.

Pensaba tres cosas, por un lado al ir escuchando esto del Poder Popular estaba puesta la pregunta si podíamos hablar de Poder Popular solo frente a un período pre revolucionario, como el que vivimos entre los años 70 al 73, es decir, el Poder Popular se expresó mayoritariamente o se expresa exclusivamente en los períodos pre revolucionarios en donde entendemos, grosso modo, que hay un alza del movimiento social, altos niveles de conciencia, de organización, entonces la pregunta que me hacía es si el Poder Popular sólo se alcanza en los períodos pre revolucionarios.

La segunda es si es posible que haya otras expresiones del Poder Popular en otros momentos y a lo largo de la lucha, como bien expresaba Patricia a comienzos de siglo las luchas, como por ejemplo anticlericales y contra toda la cosa religiosa, o lo mismo que ella decía la de las “cocinas apagadas” ¿eran expresiones también de Poder Popular?  ¿Podemos pensar en otras expresiones del Poder Popular en otros momentos de la lucha, como por ejemplo ahora en que podríamos decir que si bien hubo un despertar de nuestro pueblo, pero está lejos de los niveles de organización, de conciencia, del período 70 al 73, podemos hablar de Poder Popular?, es otra pregunta que también planteo. ¿Cómo se estaría expresando y cómo podríamos expresar el Poder Popular?

En tercer lugar me preguntaba, a partir de lo que vivimos desde el 70 al 73, ¿cómo sostener ese Poder Popular si es que lo llegamos a alcanzar y lo vamos teniendo, cómo nos posicionamos ahí y seguimos avanzando sin que nos avasallen? Esa una tercera pregunta y como un contexto.

Al mismo tiempo podría decir que dentro del aspecto de la discusión política fue bastante álgida, sobre todo del 72 al 73, respecto al Poder Popular, porque se entendía, el MIR plantea una posición, pero había una diferencia con algunos partidos más tradicionales, en concreto con el PC, que finalmente a partir de la Crisis de Octubre y otros, a partir de sus bases comienza a plegarse a esta posición política de generar y crear Poder Popular y esto ¿por qué?  Porque hay una contradicción que se expresa en el momento de que el presidente Allende asume como gobierno, porque siempre veníamos luchando, y es lo que plantea Patricia en el Campamento Nueva La Habana desde antes que asumiera Allende, entonces esa expresión de lucha era contra un Estado dominante, capitalista, etcétera, donde el Ejecutivo, el Legislativo, todo estaba en manos del poder dominante, sin embargo aquí, una parte de ese Estado, el gobierno, expresa un sentir popular, que es Allende.

Entonces cómo generamos Poder Popular, cambiando desde adentro la estructura del Estado o desde afuera. Y esa fue una pregunta, estoy haciendo una síntesis muy gruesa, y esa fue una gran discusión porque desde la CUT incluso, en algún momento  intentaron crear Cordones Industriales, como que la CUT los coordinara, y fueron rechazados, porque ya estaban los embriones del Poder Popular.

Entonces por un lado está la gran discusión respecto a qué es el Poder Popular, cómo se expresa el Poder Popular en ese minuto. Se supone que el Poder Popular entre el 70 al 73 era una forma superior de lucha porque era autónomo, porque no dependía directamente ni estaba al servicio sólo y exclusivamente de defender al gobierno de Salvador Allende, ya que al mismo tiempo teníamos una autonomía para poder desarrollar formas superiores de lucha en términos de control obrero, de control de la producción con las instancias que se formaron al interior de las industrias más allá de la figura del Interventor, que fue puesto por Allende en algunos momentos. Interventor que a partir de las tomas de los trabajadores exigieron a Allende que la empresa pasara al Área Social.

Es muy largo esta cuestión del Poder Popular, al menos en ese período y cómo se va expresando, porque además no termina ahí. Una expresión son los Cordones Industriales, Cerrillos, Vicuña Mackenna, Macul, San Joaquín, etcétera, pero al mismo tiempo ahí no terminaba porque la idea del Poder Popular es un poder comunal, que no logró constituirse, es verdad, pero se hicieron los intentos. ¿Qué significa eso?, que por ejemplo el Cordón Vicuña Mackenna dialogaba con La Legua, dialogaba con El Pinar, con los pobladores de alrededor y con todo lo que había alrededor. Es decir, el Poder Popular entendido como territorio, como localidad, como comuna, entre las industrias, las poblaciones, los colegios, todo eso, como un Comando Comunal. Cerrillos dialogaba en ese minuto, por ejemplo, con la Caro Ochagavía, donde estaba Clara Estrella, José María Caro, etcétera. Entonces para allá íbamos, pero vino el golpe, y no solo eso.

Desde un punto de vista teórico así era la discusión y yo diría que los grados máximos de expresión a nivel político, fue por ejemplo la Asamblea General en julio del 73 en Concepción, donde el acuerdo de todos los partidos políticos de izquierda, incluidos los de la UP, salvo el Partido Comunista, más las organizaciones sociales, acordaron constituir un ente extraparlamentario, cerrar el Parlamento y constituir una Asamblea Popular. Esa fue la mayor expresión del avance y de la visión política de cómo desarrollarnos. Eso como una cuestión vamos a decir teórica.

Desde el punto de vista de la experiencia, yo vivía en la población La Faena, nosotros llegamos a esa población, o sea nos constituimos como tal desde los conventillos de la calle Exposición en el año 69,  la compañera Patricia también nos puede contar más de eso porque ella vivió en un Campamento y sabe toda la lucha de la vivienda, entonces nosotros a través de la Operación Sitio, teníamos que tener 68 cuotas, yo salí el año 71 del colegio, del Darío Salas, entonces el año 69 vivíamos en un conventillo, sin agua, con un solo pozo séptico para veinte familias; íbamos a buscar agua a Sepúlveda Leyton con calle Exposición  a un bebedero de agua de los animales y de ahí traíamos los tarros de agua hasta los conventillos, habían cinco conventillos. Desde ahí nos erradicaron a Peñalolén, nos sacaron de ahí y nos llevaron a los límites de la ciudad, a Peñalolén, Operación Sitio, sitios pelados, y ahí entre todos se genera, aunque no había un buen nivel de conciencia política todavía, porque la mayoría de la gente se sentía muy agradecida  de la DC, porque había sido más o menos este proyecto de la DC esto que estaba ahí, hasta mi propia madre que no eras militante ni mucho menos, pero ella sentía que Frei había sido un buen presidente; sin embargo mi tío que vivía al otro lado, que era suplementero, a él le gustaba la Mireya Baltra y el Partido Comunista, entonces por lo menos ahí había algo que me hacía ver estas dos cosas.

Nos fuimos allá, y para ser breve, ¿cuál fue la experiencia ahí de Poder Popular? La población no era de las más avanzadas. Yo salgo del liceo el año 71, con un movimiento estudiantil apoyando a Allende, además mi Liceo era muy radicalizado, sin embargo en mi experiencia, de una familia así, todavía no tenía un despertar muy claro, a pesar de que el colegio era bastante evolucionado en ese sentido, pero yo todavía estaba pensando el año 71 en el socialismo, que no se qué, todavía tenía mis dudas, participando en las marchas, etcétera. Salgo del colegio, tenía algunos contactos en el Liceo, entro al FER y de ahí al MIR directamente.

¿Cómo se expresa ahí, quizás de alguna manera, esto que llamamos el Poder Popular? Empezamos en el sindicato, yo estudiaba en el Hospital Salvador, a democratizar el casino, había un casino para los pobres, para los médicos, para los otros trabajadores, una serie de cuestiones que había que levantar en función de democratizar los espacios, y el compartir, etcétera. Eso fue una manera, muy básica, tal vez  de carácter reivindicativo todavía, mi participación era más bien ahí, en el GPM 5, que son los Grupos Políticos Militares que tenía el MIR a lo largo de Santiago y del país, como formas o instancia orgánicas para desarrollar eso como estrategia.

En mi población estaba la JAP, la Junta de Abastecimientos y Precios; frente al desabastecimiento la gente se empieza a organizar; había sus conflictos porque alguna gente se guardaba un poco de alimentos para dárselo a sus más amigos, pero ahí la gente fue de a poco pidiendo un abastecimiento directo, alcanzó a llegar muy poquito antes del 73 la “Canasta Popular”, que sería una expresión un poco más avanzada en el sentido  de la participación más directa de la población.

PATRICIA:

Lo que Elba señala es importante también compartir, porque tiene que ver con el tema de la memoria, la memoria no es lo mismo que la historia, pero se representa en la historia de cada una.

Quería señalar, respecto a las preguntas que hace Elba, antes de dar una experiencia más personal, que el Poder Popular en el periodo 68, 69 al 73, que sería el periodo que abarca el momento en que el pueblo de Chile vive una acumulación importante, es un periodo en términos de contexto que facilita y favorece mucho aquello. No tenemos que olvidarnos que ese momento histórico es el momento de los procesos de avance de la revolución mundial. Había un Campo Socialista que se venía configurando desde el término de la Segunda Guerra Mundial, pero también se había ido sumando nuevos procesos. Cuba fue la expresión más señera de aquello, pero también en África y en otras partes del mundo, y se le denominaba como un período de ascenso de la revolución mundial. Entonces en términos internacionales había un contexto favorable.

En términos nacionales se había acumulado también un proceso de luchas del movimiento popular de décadas, que se expresa mucho más abiertamente, radicalmente, con mucha más acumulación desde el gobierno de Frei Montalva hasta el golpe de Estado. Pero también había partidos políticos con proyectos de país, con una voluntad de transformación, que son los que conforman el gobierno de la Unidad Popular y también algunos que están afuera como el MIR, que no era un partido, era un Movimiento, pero que tenía esa misma voluntad. Por lo tanto había condiciones también orgánicas y esos partidos eran legítimos, eran legitimados por la gente, había una concepción de militancia también, que es bastante distinta a la que se desarrolla después.

He trabajado bastante con jóvenes también del sector más excluido y cuesta mucho que comprendan que la política no es lo que ellos conocieron. Hay que hacer un proceso pedagógico importante para que entiendan que no es la única forma de expresión política y que ellos no tienen que oponerse a la política, sino a las prácticas de los políticos que ellos conocen, estoy hablando de la década del 90 en adelante.

Ese período anterior tenía esas condiciones y todo eso favorece expresiones como, en el lugar donde yo habité, que fue el Campamento Nueva Habana, una experiencia muy bonita, muy importante, muy significativa para todos quienes vivimos allí o quienes conocieron esa experiencia. El Nueva Habana no es una toma de terreno, sino se producen tres tomas de terreno anteriormente, que son impulsadas por el MIR, Macario Honorato, Elmo Catalán y Ranquil.  Esas tres tomas eran sitios eriazos, pero no eran terrenos suficientemente grandes para toda la gente que necesitaba una vivienda, entonces cuando asume el gobierno de Allende, el MIR hace una negociación con el Ministerio de Vivienda y el Ministerio compra un fundo, que es el fundo Los Castaños de La Florida hacia arriba, hacia Tobalaba y allí son trasladadas las familias de estos tres campamentos y conformamos el Campamento Nueva Habana, por lo tanto no es una toma el Campamento Nueva Habana, sino que es un asentamiento de tres tomas anteriores.

La organización durante los tres años, del 70 al 73, fue una organización que de verdad es como para emularla, poder recogerla y hacerla práctica en otras experiencias. A mí me ha pasado en otras experiencias que he vivido posteriormente en mi vida siempre he tenido la experiencia de Nueva Habana, a pesar de que fue ese corto período, como una escuela de aprendizaje de cómo se puede crear una organización que es popular, que es radical, que es democrática y que es capaz de construirse al margen del Estado que conocemos, a pesar de que había un gobierno de carácter popular y todo, a pesar de eso.

En ese campamento éramos cerca de 1500 familias y todas las dimensiones de la vida las resolvió el propio campamento. La mayoría de los hombres trabajaban en la construcción y trabajaron en la construcción de las casas para las familias, porque las casas se empezaron a construir inmediatamente. Para la salud se conformó un Consultorio dentro, un Policlínico dentro del campamento, Cuba regaló una ambulancia, una doctora se fue prácticamente a vivir allá para poder dirigir aquello. Se hicieron acuerdos con el Hospital Sotero del Río y mujeres pobladoras del campamento se fueron a capacitar al hospital para formarse en lo que hoy día conocemos como TENS, es decir las Técnicas de Enfermería eran las propias pobladoras.

La escuela fue una Escuela Básica creada dentro del campamento con buses viejos de la ETC, que los trasladaron y transformaron en salas de clases. El Centro Cultural también se creó ahí. Nosotros no tuvimos la JAP, tuvimos directamente Almacén Popular y la gente que estaba organizada en torno al almacén iban a comprar directamente a los fundos que estaban en la zona poniente de Santiago, a la zona de Maipú, que había fundos tomados, y los campesinos estaban produciendo y la mayor parte de las verduras que nosotros consumíamos se las iban a comprar directamente a ellos, no se pasaba por intermediarios. Las otras cosas se compraban en DINACOS, que era un centro de comercialización más directo. Todas las familias, todas las semanas comíamos lo mismo y la diferencia entre una familia y otra era la cantidad de miembros de la familia, entre una canasta y otra era la cantidad de miembros de la familia. Si esa semana llegaba pollo, todos comíamos pollo, si otra semana llegaba pescado, todos comíamos pescado, así era de igualitario.

Pero además todos estábamos organizados, porque cada manzana tenía un Delegado o Delegada, hacíamos una reunión semanal, había una Asamblea de Delegados y se llevaban a esa asamblea todas las situaciones de las manzanas, y había un Directorio del Campamento.

Incluso cuando llegamos se cortó el trigo que estaba plantado en el fundo y se vendió, y con el producto del trigo se hizo un sistema de altoparlantes que cruzaba todo el campamento, así cualquier cosa se anunciaba y todos sabían. En ese tiempo no había nada de las tecnologías actuales y así todo el mundo se informaba, un anuncio, una información un llamado que se estaba haciendo, porque se había hecho ese sistema de comunicación.

El tema de vigilancia también era propio del campamento, había Brigadas de Vigilancia. Había Brigadas de Salud, de Cultura, de Educación, había un Jardín Infantil que se creó también. Vino una compañera brasileña que vi muchos años después, que participó en la fundación de ese Jardín Infantil, que estaba exiliada en ese tiempo acá y que afortunadamente salvó su vida. Incluso había Brigadas de Aseo para no producir enfermedades, entonces se pasaba por las casas a ciertas horas del día para sacar la basura, que no se acumulara aguas servidas, etcétera.

O sea, como les decía, todas las dimensiones de la vida, o la mayor parte de las dimensiones de la vida estuvieron organizadas. Después me encontré con Pablo Freire y en sus libros habla del Campamento Nuevo Habana porque lo visitó, dice “esa pequeña ciudad gobernada a sí misma.”

Es triste el proceso posterior, que también me ha hecho preguntarme muchas veces en mi vida, como algo tan sólido, con nuestros vecinos tan conscientes, tan dispuestos, tan convencidos, no duran si las condiciones no los favorecen, y hay un retroceso tremendo posteriormente. Yo permanecí ahí tres años más viviendo después del golpe, con mis hijas pequeñas y mi abuela y vi la transformación de aquel sueño que vivimos, que fue real, pero que se transformó dramáticamente.

Eso como una experiencia de memoria también para señalar, por el tema del conversatorio, donde las mujeres estuvimos en todas las tareas, incluso algunas tareas estaban en manos de la mujer, como la salud.

ELBA:

Quiero agregar en eso que nos relatas, que de verdad emociona, que es muy triste pensar después en todo lo que pasó. Quiero recordar, como memoria, a los compañeros que fueron asesinados en el Campamento Nueva La Habana, el compañero Jaime Espinoza, Juan Carlos Ávila, José Rodríguez, Luis Espinoza y Waldemar Monsalve Toledo, que es Detenido Desaparecido. También quiero recordar al “Mickey”, Alejandro Villalobos, que fue el dirigente máximo del campamento, que fue asesinado después en un enfrentamiento en Viña del Mar en enero del 75, clandestino, trabajando como militante. Es muy significativo porque Alejandro se despidió de su gente cuando ya vio que no era posible y dirige unas palabras a la gente del campamento y les dice que él tampoco puede estar ahí porque eso va a acarrear más represión y más asesinatos, y se tiene que marchar, eso fue muy emotivo para la gente que lo escuchó.

BARBARA NAHUAS:

Acompaño el dolor de las compañeras porque se lo difícil que es mencionar los nombres de quienes lucharon y caminaron un periodo histórico tan versátil, tan  doloroso pero también tan altivo, tan combativo. Mostrarse frente a esa realidad, sobre todo sobrevivir a todo lo que les pasó es la mejor batalla que ustedes han librado. El estar hoy día contando la historia, ya eso hace la diferencia.

Dentro de las preguntas ustedes hacen referencia al presente en relación a la historia. En relación a eso nosotros hicimos un ejercicio en la toma Violeta Parra de Barrancas, en el sector de Elena Chain, que era donde nosotros construíamos una experiencia distinta, un quehacer distinto. Pasábamos el video del documental de Nueva La Habana. ¿Por qué lo hacíamos?, precisamente porque ahí se recogían las formas de organización a las que nosotros queríamos aspirar, reconocíamos dentro de lo que pasó dentro de esa organización, recogimos la experiencia y la tratamos de trasmitir a nuestros vecinos y a nuestras vecinas ahí en el territorio. Esto trascendió, nosotros queríamos que no solamente que se conociera dentro de la toma, sino que también por fuera de la toma. Sin esa experiencia nosotros no hubiéramos dado saltos cualitativos de organización, de profundización de conciencia y de pedagogía popular en el hacer, sin haber contado la historia, sin haber tenido el contacto, la experiencia.

Nosotros tuvimos contacto con Cristián Castillo, él fue quien nos hizo una apertura de diagnósticos de la situación frente a la tenencia de la tierra y lo que quedó después de la dictadura y quién tiene propiedad al respecto, y cómo eso se podía transformar en un construir barrio no como lo propone el sistema, sino barrio de comunidad, barrio de un buen vivir, cultura barrial, lo que hemos perdido producto de toda esta contingencia de más de 45 años de dictadura.

Retomando el tema central de lo que es el Poder Popular, tengo la sensación que hay un olvido, no sé si consciente o inconsciente producto de la derrota histórica, de lo que es realmente la construcción del Poder Popular, como definición política, como definición de clase, es poder contra poder, y cómo nosotros nos ubicamos dentro del sistema desde una perspectiva de clase, de una perspectiva revolucionaria y construimos, independiente de cuáles van a ser nuestras variantes o cuáles van a ser las distintas formas de construir ese Poder Popular. En aquella época las compañeras mencionaron los Comandos Comunales y los Cordones Industriales, pero estaban entrelazados, no eran expresiones distintas, estaban ejerciendo un poder que era un poder programático, era una alternativa obrera y popular para el período y frente a eso había que retomar una senda.

Efectivamente la derrota histórica que había sufrido la URSS o los países socialistas, producto de lo que pasó con la Tercera Internacional, impide que por ejemplo el Partido Comunista tome la senda de construir el socialismo, renuncia a eso y llama a hacer todo lo que hemos vivido con el Partido Comunista aquí o en cualquier parte, independiente de lo que yo piense de lo que pasa en Cuba, de lo que yo piense de lo que pasó en Venezuela, en China o en Corea o en todas las otras expresiones de gobierno que vienen de ahí.

Específicamente en Chile la construcción del Poder Popular después de los 80 se transforma, se deforma y cualquier cosa que tiene como concepción popular se entiende como algo que ya de por sí es revolucionario, y eso no es así. Por ejemplo en Pudahuel nosotros tenemos la comuna popular; no hay nada más contrarrevolucionario que regimentar la organización popular, no podemos nosotros permitir eso, los resultados de eso son nefastos y concuerdo con Patricia cuando dice la derrota que nosotros vivimos en Nueva La Habana nos hizo retroceder, después de la dictadura, años. 45 años después recién aparece un atisbo de construcción, dentro de una toma minúscula, de no más de 2500 familias, para construir en uno de los sectores la propuesta política de construcción barrial distinta, recogiendo la experiencia histórica.

Nosotros sacamos un documento, lo publicamos en nuestra página, se los voy a hacer llegar, en donde decimos “Desde Nueva La Habana a la derrota de la Violeta Parra”, porque ahí la narcopolítica, la intervención de los partidos políticos, el intervencionismo del Estado a través de los organismos municipales, etcétera, etcétera, permite que hoy día todo lo que está pasando respecto a las leyes que regimenta el derecho a la vivienda o los derechos sociales se profundice y no haya una punta de lanza para disputarle esos derechos al Estado, y nos regimentan a través de leyes, criminalización, encarcelamiento, muertes, desaparición. Si bien nosotros no vivimos la dictadura ni la persecución como la vivieron las compañeras, les compañeres en general, hoy día sigue pasando exactamente lo mismo al alero de una dictadura blanda.

ELBA:

Quisiera que nos explicaras un poco más en profundidad como se expresó esa derrota de la Violeta Parra, como experiencia para las nuevas orgánicas que se están ando, porque esto se está repitiendo; hoy día mismo producto de la pandemia han proliferado los campamentos y hay todo un trabajo ahí que hacer, entonces cómo nos puedes aportar en ese sentido para, a tiempo,  diagnosticar hacia dónde va esto y parar, un poco entendiendo el marco que tú planteas, en el sentido de ¿qué realmente entendemos por Poder Popular?, y no todo el Poder Popular en el sentido revolucionario, el hecho de usar la palabra popular no implica una transformación. Sí queremos poder, pero no sé si queremos el Estado o vamos a construir algo fuera del Estado, esta es toda una pregunta.

PILAR:

También sumar la experiencia que ellas tienen en el Círculo, si es que nos puedes contar las experiencias que ustedes han generado.

BARBARA:

Al principio fue bien hermoso construir un espacio en donde podíamos, como mujeres organizadas dentro de la toma que veníamos ya de una experiencia anterior como mujeres artesanas de Barrancas. Hicimos un acompañamiento no precisamente como pobladoras dentro de la toma, sino que como Comité de Solidaridad, que funcionaba no solamente hacia la Toma Violeta Parra, sino que también apoyaba  de una u otra forma a las otras tomas que eran del sector, que eran tres conocidas.

Nosotros nos organizamos como Círculo, no como colectiva u otra expresión, absolutamente válida, porque entendemos que esto es riesgoso. Los Círculos son expresiones políticas más cerradas en donde no todas calzan, porque la represión, la violencia estructural, de repente nos obliga a nuclearnos un poco. No es una expresión política de un partido tampoco, lo que nosotros buscamos es generar espacios de organización en donde las mujeres se puedan sentir seguras, pero también activas dentro de la propuesta política.

A partir de ese Comité de Solidaridad de la toma nosotros levantamos la Casa de la Mujer, que en sus fases de construcción las compañeras feministas, antirracistas y lesbofeministas, de tierra y territorio, el Círculo de las compañeras Puntá con Hilo, nos apoyaron junto con las otras compañeras lesbofeministas que son de otras expresiones territoriales también, entre ellas la LELAP, ellas nos apoyaron caleta para construir la casona. Construimos la casona en donde tenía que ser nuestras casas, y construimos un espacio de resguardo para las mujeres ahí, de escuela, formación, reuniones, que no fuera necesariamente el espacio comunitario, la sede comunitaria, donde pudiéramos tener nuestra autonomía como una construcción de Poder Popular dentro del Poder Popular, porque el feminismo revolucionario, si bien no es separatista en sí porque entendemos que tenemos que construir una sociedad distinta con los compañeres, entendemos que la violencia que se ejerce hacia las mujeres organizadas es mucho mayor. De hecho el proceso fue difícil, que se reconociera el espacio como un espacio con autonomía, por ejemplo, para nosotras como mujeres organizadas, de acogida para las familias que no tuvieran donde vivir mientras construían sus casas, o un espacio de acogida política para hacer las reuniones, para que los compañeros y las compañeras, los vecinos, quienes tuvieran la necesidad, pudieran participar. Ese espacio se construyó colectivamente, se construyó con aportes de organizaciones chilenas y extranjeras, lo difícil que es eso.

Cuando empezamos a trabajar con las familias migrantes logramos levantar la primera comunidad haitiana dentro de la toma y todos los otros pueblos también empezaron a organizarse, porque vieron que su identidad de pueblo no estaba activa en ese momento y queríamos que se reconociera.

Por otro lado se formó una especie de coordinación interna que permitió sacar para el primer aniversario de la Toma Violeta Parra, en el sector nuestro, que era el de Elena Chaín, un Aniversario que duró una semana, donde uno de los días era la gastronomía propia de los pueblos extranjeros, de los pueblos migrantes. Los haitianos, los peruanos, los venezolanos, los bolivianos, pudieron hacer alimentos para la comunidad, de sus orígenes. Eso para nosotros fue tremendo porque  imagínate cocinar todos los días para 200, 300 personas, y que estas personas decidieran entregar el favor es decir nosotros vamos a cocinar, pero vamos a cocinar nuestra comida, para que hubiera una interacción entre los distintos pueblos.

En la época de la Toma Nueva La Habana que efectivamente fueron varias tomas que se juntaron para ese terreno, no había tanto migrante como ahora. Era difícil encontrar una familia afro descendiente, por ejemplo, se podría encontrar tal vez peruanos, nortinos, o mapuche propiamente tal, pero no tanto extranjero, y eso tiene que ver con la contingencia actual.

La crisis que hoy día se vive en el gran capital no parte por la pandemia, parte por la crisis económica que obligó a cientos, miles, millones de familias a trasladarse de unos países a otros buscando un mejor vivir, porque en sus propios países no habían oportunidades. Entre esos está el pueblo haitiano que se viene a Chile, algunos pueblos árabes que se vinieron a Chile, hoy día la crisis en Siria; anteriormente los pueblos ecuatorianos, peruanos, bolivianos, frente a distintas expresiones y crisis en sus propios países. Entonces Chile ya no son chilenos a la vieja escuela de la década del sesenta o setenta, es una gama impresionante de diversidad cultural que nosotros acogimos en la toma y decidimos transformarla en su legítima expresión política, como pueblos migrantes que tenían derechos. Ellos igual están atravesando por un tremendo conflicto porque el Estado dicta leyes en contra de los migrantes para poder regimentarlos aún más.

Todo eso era lo que nosotras discutíamos dentro de la Casona María Loreto Castillo. En ese transcurso decidimos de una u otra forma trabajar la propuesta de género, o sea la posición de género del feminismo de clase. Nos costó asumirla, no porque no estuviéramos convencidas.

No sé si ustedes lo han vivido, pero hablar de emancipación hacia la mujeres en territorios postergados, periféricos, donde la escolaridad es muy baja, donde las oportunidades hacia las mujeres son casi nulas, a decirles sabe que vecina, compañera, hermana, usted puede decir que no, puede decir que no quiere tener un hijo, puede decir que no quiere la violencia que le ejercen dentro del hogar, que lo que usted está viviendo son violaciones, que en realidad no es el derecho del compañero, del marido, del proxeneta que tiene al lado de agredirla de la forma en lo que lo está haciendo. O por el contrario decirle vecina usted no puede agredir a los niños de esa forma, no los puede violentar de esa forma.

Se ha deteriorado profundamente la vida familiar en los territorios producto de la intervención del narcotráfico, instalado desde la dictadura. O sea, todo lo que las compañeras han vivido, vivieron y presentaron a largo plazo, hoy día nosotras lo vivimos a carne viva en las poblaciones. La resistencia a lo que ellas no querían llegar y le metieron la dictadura, y les intervinieron sus procesos políticos, de autodeterminación, tanto como clase, como pueblo y como género, si bien en esa época no se hablaba de feminismo, las mujeres eran las que hacían la organización. Sin ellas no había proceso dentro ni de Nueva La Habana, ni de los Comandos Comunales, ni de los Cordones Industriales. El protagonismo lo tenían ellas, pero la vocería la tenían ellos. Había una invisibilización.

Hay un compañero, Juan Caripan, que nos dice a través del Facebook “la derrota de la Toma Violeta Parra se traduce en que el proceso quedó en manos de la derecha, el lumpen, el narco, se perdió la organización de autogestión, autodeterminación, como expresiones del Poder Popular. El proyecto habitacional quedó en manos de la Constructora Oval, quienes decidieron quienes quedaron en la postulación de las viviendas”.

Ese concepto  de quiénes deciden de quienes entran a la postulación de las viviendas antes lo hacía SERVIU y estaba en manos de los Comités de Vivienda, hoy día con la nueva ley lo decide la constructora, todo queda en manos de la constructora, entonces los filtros son de menos oportunidades que antes. Ese es un cuidado que tenemos que tener hoy día en las tomas  o los Comités de Vivienda.

“Todo esto que a nosotros nos pasó, dice el compañero, es producto de la intervención de la Municipalidad, el SERVIU, el PC, mientras estuvimos ahí. No fuimos capaces de contener la ofensiva privada.”

En el momento que nosotros salimos de la toma todo el mecanismo de la nueva ley de integración social que se estaba regimentando en ese período, se instaló para los Comités de Vivienda acá en Cerro Navia y se definieron quiénes tenían que tener el acceso a la vivienda. Eso que nos pasó a nosotros en la toma está pasando a nivel nacional. Hoy día no son los Comités de Vivienda quienes deciden de quiénes tienen derecho o no a una vivienda dentro del Comité, son las constructoras. O sea, estamos siendo absolutamente filtrados por el capital financiero privado a través de la expresión de las constructoras.

Eso quedó decretado hace por lo menos 20 años atrás cuando empezaron las reformas a las decisiones que se tomaban respecto a cuáles eran los mecanismos de obtención de la vivienda. Por eso nosotros en aquella época llamábamos a un encuentro nacional por el derecho a la vivienda.

Hoy día la Ley Anti Tomas no es más ni menos que una expresión de criminalización para quienes hoy día tienen como única opción la toma de terrenos o la recuperación de tierras. O sea tiene dos aristas, primero te instalan una ley para contener, criminalizar y encarcelar a los dirigentes sociales que impulsan la toma de terrenos como presión para obtener vivienda, y por otro lado justifican la detención e incluso la muerte de los dirigentes mapuche o de los pueblos originarios que están en proceso de recuperación de tierras. O sea, tienen el chancho tirado, como diríamos. Tienen la respuesta política para poder intervenir, de la misma forma en que lo hicieron en la época de la Unidad Popular con la Ley de Control de Armas. Este es el símil. La Ley de Control de Armas desarticuló y desarmó al pueblo, y hoy día la Ley Anti Tomas lo que hace es criminalizar la lucha. Estamos en peores condiciones.

Por último, antes de la pandemia, igual producto de la crisis, había cuarenta mil familias en situación de tomas, hoy día hay más de ochenta mil familias que no tienen solución habitacional y tienen que ir, porque no pueden pagar arriendo, organizarse y tomarse un terreno. Estamos en una situación similar a lo que pasaba en los 80.

Si esto no da para explicar cuál es la necesidad de organizarse por los derechos sociales que parten de la vivienda y terminan por el sistema y el Estado, entonces ya no sabría que podría motivar a la población a movilizarse.

PILAR:

En base a la síntesis que tú estás dando, no sé como movilizar ahora a las personas, pero sí creo que la experiencia que ustedes están contando son parte para la construcción de lo que nosotras y nosotros queremos y que sirven también para rescatar, uno la memoria, dos conocer nuestro proceso que queremos llevar o cuáles son las aristas que podemos tomar, y tres que no estamos solas y que siempre podemos acceder a otros espacios donde nos encontramos articulándonos constantemente.

Para continuar me gustaría abordar la siguiente pregunta, que es para todas. ¿De acuerdo a las memorias expuestas sobre las experiencias de lucha y resistencia del pasado reciente y presente, el Poder Popular y su perspectiva estratégica sigue teniendo validez en el escenario actual de luchas políticas; qué reflexiones proponemos desde los feminismos populares?

BARBARA:

Desde el feminismo no se arroga la voz de todo el feminismo, por ejemplo nosotras como Círculo de Mujeres  Resistentes María Loreto Castillo, si bien somos un grupo de mujeres y entendemos el feminismo, nosotras nos decimos mujeres organizadas y resistentes, en nuestro nombre no dice feminismo revolucionario ni nada por el estilo, porque para nosotros la lucha de clases es la lucha tanto de las mujeres como de los compañeros, entonces nos organizamos como mujeres, hacemos el ejercicio, reivindicamos las demandas de nuestras compañeras,  de nuestros compañeres, principalmente desde una posición descolonizante y todo lo que eso implica, pero  no nos arrogamos la historia del feminismo, porque en realidad no adherimos a él desde la perspectiva del feminismo burgués o del feminismo radical, somos más amigas del feminismo radical que del feminismo burgués eso sí, lo entendemos así, pero también entendemos que está la lucha de clases y no por ser mujeres nos representamos.

¿Cuánto tiempo estuvo en el gobierno Michelle Bachelet? Yo recuerdo las marchas de las mujeres de blanco, pero no movió ni un pie por las mujeres que habían perdido sus hijos, que habían perdido a sus nietos, que habían perdido a sus familias en época de dictadura y el pacto de silencio jamás lo hizo retroceder, hoy día la impunidad sigue tan latente como aquella época y esa mujer a mí no me representa, de la misma forma que no me representa ninguna mujer que hoy día esté dentro del sistema negociando por nuestro pueblo y nuestra clase.

Frente a eso el feminismo tiene  demasiado de prostitución política y se rinden al mercado para seguir garantizando tasas de ganancia.

Ahora, sí somos revolucionarias, sí entendemos que queremos hacer una revolución y a partir de eso nos organizamos frente a ese principio.

Entiendo que son fuertes declaraciones y que lo que nos vamos a encontrar es misoginia, posiciones reaccionarias, probablemente comentarios machistoides, micro machismo y todo lo que pueda darse, pero como dijo Patricia al comienzo, las mujeres siempre hemos estado presentes, pero la historia la cuentan hombres, entonces no hay un relato desde la perspectiva de clase de una mujer contando de cómo fue que presionaron a los compañeros, porque primero dejaron de cocinar para las movilizaciones por el derecho a mejores condiciones laborales, en la minería por ejemplo, a finales de 1800 a principios del 1900, y después el derecho a cama; cómo podían ellos  decir abiertamente que la razón por la que se habían movilizado  era porque no les habían cocinado y no habían tenido relaciones sexuales por un buen tiempo. Eso no se debería decir.

Por qué  deberíamos decir que las movilizaciones de la lucha de la carne habían sido impulsadas por las mujeres. El tema del alza del precio de los arriendos en los cités. Las matanzas que se dieron fueron hombres y mujeres las que cayeron, niños, niñas, jóvenes, adolescentes y migrantes, que lucharon codo a codo con nosotros porque se posicionaban desde una perspectiva de clase en contra de lo que estaba en ese momento rigiendo cada uno de los representantes del gobierno en el Estado.

En última instancia siempre es un Estado aplastando la movilización social, y quiénes son las que sentimos en primera instancia la carencia social, nosotras, porque somos las que no tenemos qué cocinar, nosotras somos las que criamos, nosotras somos las que mantenemos el hogar y sabemos  y nos duele cuando no hay dinero para poder parar la olla. Por eso la importancia de la experiencia del Comprando Juntos, por ejemplo, o de las distintas expresiones para tener acceso a la alimentación, el acceso a la educación, el acceso al transporte, el acceso al vestir, a la  mantención del estudiante de cualquier estadio de la educación, y la importancia de que se reconociera toda esa experiencia o todo ese protagonismo de las mujeres en la lucha de clases, la lucha reivindicativa y popular en la historia de nuestro país y en la historia mundial.

ELBA:

Bárbara se ubica principalmente desde una posición del feminismo de clase, lo que compartimos, por el mismo hecho de dónde militamos y la experiencia que tenemos; hace un recuento de lo que ha sido la lucha de la mujer y su protagonismo, y de alguna manera sostenemos la reproducción del capital desde las instancias más íntimas, en el sentido de reconvertir aquello en la alimentación, en la salud, en los cuidados, todo eso, y sin embargo ese protagonismo no siempre es visualizado, sino que generalmente han sido los varones.

Pero también nosotros como mujeres lo vivimos al interior de nuestras organizaciones políticas, pero dada la urgencia de la lucha de clases que vivíamos quizás no fue tan antagónico como lo que se puede ver hoy día, por lo menos desde mi experiencia.

Yo no me sentí tan discriminada como mujer dentro del MIR. Quiero decir que el MIR en sí como tal, quizás como otra orgánica había cierto autoritarismo con algunas decisiones, pero eso nos cruzaba a todos, hombres y mujeres y nosotros con mayor razón por nuestra propia condición, no por una condición que el MIR impusiera, sino por una condición social en la que estábamos.

Hoy día reconozco la lucha que se ha dado en ese sentido y creo que hay pasos importantes respecto de los derechos, pero también reconozco lo que dice Bárbara, que tenemos que hacer claridad respecto de ese feminismo, de qué lado nos situamos, y la lucha de clases es con hombres y con mujeres.

Entonces la pregunta es qué hacemos, cómo es, a propósito del Poder Popular, como hoy día está la posibilidad de ir generando mayores expresiones de Poder Popular, entendidas desde esta posición, desde una posición de clase, desde una posición revolucionaria en términos de los cambios estructurales que queremos.

Cómo nos situamos para ir generando, a pesar de la tremenda adversidad, porque si bien Bárbara hablaba de la Ley de Control de Amas poco antes del golpe militar, que evidentemente desarmó en parte a nuestro pueblo. De alguna manera existía la esperanza, la posibilidad de que el gobierno apoyaría más esa autonomía y se preparase para la defensa de las conquistas que se habían logrado, viene esta Ley de Control de Armas en función casi de claudicar, de sentir la amenaza del golpe y en vez de apoyarse más en el pueblo, en las masas, el gobierno busca más una salida por ese otro lado, aunque la Ley de Control de Armas la apoyó la derecha y la oposición, pero Allende pudiera haberla vetado, haber llamado en contra de aquello que estaba ocurriendo.

Si bien esa ley desarma, creo que hoy día la condición del desarrollo de ese sujeto que está llamado a hacer los cambios, las transformaciones, siento que hoy los niveles de politización y de conciencia son muy inferiores a los sujetos históricos de ese momento.

Creo que ese es el gran desafío ¿cómo hacemos?, y en eso incluyo a las propia mujeres. La Bárbara lo decía, lo difícil que es decirle a la vecina que hoy es posible decir que no a esto, es posible decir que no a esto otro, no tenemos por qué someternos hasta ese punto, no estamos solas, somos un grupo, como decía Bárbara el Poder Popular dentro del Poder Popular, con una cosa más cercana, más segura para que las mujeres se atrevan a desarrollar aquello, pero sumando hombres y mujeres, cuál es el sujeto histórico que hoy día debiera ser.

Cómo hacemos para lograr ese desarrollo de ese sujeto que no sea capaz de claudicar, de subordinarse a toda esta maquinaria que acaba de describir Bárbara respecto de la institucionalidad, de cómo las empresas constructoras, los municipios manejan todo aquello, etcétera. Cómo hacemos para generar ese espacio nuestro, autónomo y desarrollar aquel sujeto histórico, hombres y mujeres, que sea capaz de encabezar esa lucha, esa transformación y que eso para mí sería Poder Popular.

PATRICIA:

De alguna manera conozco la realidad que describe Bárbara, porque he trabajado mucho, no en este momento porque trabajo en una Escuela, pero trabajé muchos años en Santiago en la José María Caro, en La Legua Emergencia, en la población Yungay en La Granja, en varias poblaciones en el tema de prevención y tratamiento del consumo de drogas de adolescentes, y trabajé desde antes de la vuelta a este sistema supuestamente democrático.

Desde el 89 comencé a trabajar con los niños neopreneros, los que consumían neoprén y vimos todo el proceso de ingreso de drogas que no se producían en Chile y como esto comenzó a copar las poblaciones, el nacimiento del narcotráfico, que no existía antes, a pesar de que había sustancias adictivas presentes, y no existía narcotráfico porque esas sustancias eran producidas en Chile. Había mariguana, había plantaciones de cannabis, recuerden que estaba la industria del cáñamo que dependía de  eso; había pegamento, que lamentablemente los chicos consumían porque lo vendían as ferreterías; había fármacos que vendían en las farmacias, y no estaba concentrado en monopolio de las farmacias como ahora, entonces había muchas farmacias de barrio. Por lo tanto no era necesario el narcotráfico como organización. Había drogadicción pero no había narcotráfico, y había todavía tejido social en las poblaciones, en La Pintana, en todas las poblaciones antiguas, Pablo de Rockha, 21 de Mayo, San Rafael, había organización social.

Cuando empieza a morir la organización social es cuando se instala primero la pasta base y luego las redes de narcotráfico y entonces termina de morir un tejido social que había permanecido, a pesar de que políticamente se había tratado de neutralizar.

Lo que ustedes viven ahora, lo que ustedes están enfrentando para levantar organización social, levantar movimiento social, levantar expresiones de Poder Popular, se enfrenta a un enemigo que es terrible, y que además la presencia de ese enemigo en Chile es culpa del Estado chileno.

Nosotros en aquellos años decíamos si tuvieron un poderío enorme durante la dictadura, en términos de inteligencia, en términos de fuerzas de seguridad, en términos de fuerzas represivas para perseguir al pueblo chileno que estaba organizado políticamente, por qué ahora no lo tienen para perseguir el narcotráfico que está entrando.

No lo tienen porque no quisieron tenerlo y la responsabilidad de la situación que tenemos hoy día es responsabilidad del Estado, con todos los gobiernos que lo administraron durante todo este tiempo. Por eso yo las felicito y las admiro porque es de verdad estar luchando contra una corriente que es súper fuerte, y que pretende seguir avanzando, porque en los países que viven situaciones mucho más dramáticas como México, la realidad de Colombia, es porque esta fuerza ya está  coludida con los políticos, la clase política y la clase empresarial se han tomado el país, se han tomado el Estado.

El riesgo que tenemos hoy día es mucho, mil veces mayor  que el que vivimos en  nuestra época, es mucho más peligroso y creo que los sectores que desarrollan un mayor nivel de conciencia y de compromiso, tenemos que ir generando lazos, unidades, más allá de que estemos de acuerdo en todo, y estemos de acuerdo en lo fundamental.

Porque todos disgregados, eso es lo que yo veo, no por quienes componen este conversatorio, sino lo que veo en lugares donde participo y estoy relacionada, que nos falta mucha unidad, de ponernos de acuerdo en cosas fundamentales para poder ir acumulando una fuerza que permita, algo que es fundamental para este momento, el desarrollo de mayor conciencia.

Es verdad que no podemos decirle a la compañera que le diga que no a su pareja, si ella no tiene conciencia para comprender aquello si ella cree fehacientemente, cree realmente, que eso que vive es justo; para que ella descubre que es injusto tiene que hacer un proceso que también es propio, pero eso se facilita cuando el entorno, cuando el contexto, como decíamos antes, va favoreciendo el desarrollo de la conciencia. La tarea es bastante grande.

Creo de todas maneras, lo que dije al comienzo, que estamos en un mejor momento. Desde el 18 de octubre del 2019 estamos en un mejor momento, más allá de las adversidades que cada uno viva en su propio lugar de participación, de lucha. Tampoco apostando todo a lo que está pasando ni con la constituyente, pero sí estamos en un mejor momento porque el pueblo se movilizó de todas maneras. Cómo continuar con eso es una tarea también.

BÁRBARA:

Que terrible es tener la sensación de que estamos en un mejor momento, porque efectivamente el 18 octubre es un mejor momento, que es la síntesis de un período histórico, que es un antes y un después, pero que desemboca en una mesa negociadora donde se pacta una salida que en realidad no era lo que nosotros queríamos cuando nos movilizamos.

Si bien estaba centralizada la movilización, se logró articular a nivel nacional y el resultado de eso fue el terror de la derecha, el terror de la centro- izquierda y terminaron negociando en una mesa que hoy día levanta, independiente de las voluntades y de las esperanzas y de todo lo que eso implica, una constituyente que ya está negociada.

Insisto, creo que el que pertenezcas, que seas parte de algo, no necesariamente eso te garantiza que estás luchando desde una perspectiva de clase y de carácter revolucionario.

Creo que toda esa fuerza motriz, igual que en una olla a presión, se le sacó el pituto con la mesa y ahí tenemos al Boric metido en la cabeza, negociado por el PPD, tanto en la mesa por la constituyente a través de la lamngen, mano derecha de Bachelet, tanto como en la Lista del Pueblo o el escándalo vergonzoso que podría ser cada una de las candidaturas que se han estado dando.

Nada que muera o nazca en el sistema para mi es una salida que pudiera darle cierta oportunidad a nuestra clase y a los sectores populares, porque mientras nos dan con la mano, nos borran con el codo.

PATRICIA:

Sí, pero ellos no son el pueblo, y el pueblo se movilizó igual y dijo lo que quiso expresar, lo vimos durante días y días. La pregunta es cómo hacer para que no se desmovilice. Yo digo que es un mejor momento porque se logró aquello, desde el noventa estábamos esperando que eso pasara. Después de las protestas, en los últimos años de dictadura, la clase política hizo todo lo posible por desmovilizar, y eso pasó, lo lograron.

ELBA:

Comparto lo que señala Bárbara y lo que señalas tú también, pero  yo agregaría también que si bien ese despertar, hubo este acuerdo que salvó el sistema, pero al mismo tiempo creo que el repliegue que ha habido posterior a eso, porque claramente ha habido una desmovilización, y eso nos da cuenta de este acuerdo.

¿Por qué un acuerdo como este provoca esa desmovilización en los territorios, en las localidades, qué significa eso, que todo este pueblo estaba conducido por estos señores?, no, estamos claros que no.

Entonces, ¿qué ocurre? Por ejemplo yo participo en la Coordinadora No+AFP hasta ahora, pero de las cien o ciento cincuenta personas que nos juntábamos de la coordinadora durante estos años, hoy vamos como seis o siete; de la Asamblea Comunal de Valdivia, que hicimos un encuentro de doscientas personas en la Universidad Austral, y con todas las expresiones en los cabildos, etcétera, ¿hoy día cuántos somos?, tres, cuatro personas.

¿Qué sectores son?, a propósito de lo que dice Bárbara. Sigo pensando que un sector importante de la gente que se ha movilizado no es propiamente clase trabajadora, es una gama más amplia, y no estoy en contra de eso, todo lo contrario, creo que ha habido un desplazamiento en términos que hoy día la contradicción no es solo y exclusivamente capital-trabajo, sino que hay un desplazamiento en que el neoliberalismo ha llegado a los lugares más íntimos del ser humano, ha invadido todo aquello que genera la vida y por lo tanto, también a nivel de frustración, de desánimo, de malestar, en otros sectores que no necesariamente han estado en la precariedad, en todo lo que podemos describir de nuestras clases más marginales, el pobre del campo y la ciudad, entonces eso ha ampliado el espectro de un sector que no comparte, en alguna medida, lo que está viviendo, el endeudamiento, etcétera, pero no sé si está dispuesto a aquellas transformaciones.

Nosotros en algún momento podemos caracterizarlas como transformaciones más profundas, más revolucionarias, pero principalmente no son esos sectores. Nosotros como un grupo pequeño dentro de la Asamblea Comunal que hemos trabajado, todos nosotros, seguramente estuviste, nosotros estuvimos después de la revuelta o rebelión popular en los campamentos, en las poblaciones, con ollas comunes, nos movilizamos, pero ¿qué quedó ahí, qué hay hoy día en esos lugares?

 Todavía seguimos sosteniendo nuestro trabajo en un campamento, que está en un sector de Las Mulatas, el campamento se dividió, por dificultades como las que Bárbara ha descrito, que tienen que ver con el narcotráfico, pero no solo con el narcotráfico, sino que también con esa falta de vivir en comunidad, de la solidaridad, de la militancia que nosotros vivimos, de ese compromiso, de esa conciencia de que necesito del otro, no estoy aquí solamente  para conseguir una casa y después me encierro en mi lugar y chao, porque conseguí lo que quería. En eso creo que hay todo un trabajo por hacer y creo que las organizaciones territoriales, que surgieron antes, no solamente en el momento de la rebelión popular, sino que desde antes venían haciendo un trabajo, muchas organizaciones, por la vivienda, por la salud, que llevaban un tiempo en este trayecto, la lucha no comenzó solo el 19 de octubre.

Ahí hace falta más trabajo en territorio, estar más ahí de distinta manera. De hecho, en este lugar de Las Mulatas se está haciendo una Escuelita Popular, incluso está la idea de conseguir un ómnibus como tú planteabas en Nueva La Habana para tener, porque hay una sede y la sede la ocupan los pescadores, pro lo fundamental es el trabajo ahí, en los territorios, en las localidades, y creo que eso está muy débil, realmente muy débil.

Lo otro, eso es por arriba solamente, eso se desinfla siempre, a los cabildos vamos todos, había cientos de cabildos, por la educación, por la salud, pero se desinflaron todos. Ahora volverán a estar, no lo sé, pero la localidad permanece, los territorios creo que tienen la mayor posibilidad de permanecer y el trabajo en los territorios, desde las organizaciones que hoy día podrían estar por esa creación del Poder Popular, creo que hoy día es débil.

PATRICIA:

Estaba pensando en los primeros años del golpe de Estado lo que fue ese repliegue a nivel general. Hubo muchos años en que la presencia de una expresión política antidictatorial era mínima.

Primero, una vez más las mujeres fueron las primeras que levantaron la cabeza después del golpe, ante un pueblo aterrorizado, porque eso es lo que pasó. No fue solo un golpe de Estado, fueron las fuerzas armadas con todas sus ramas ocupando un territorio como si fuese un ejército extranjero, nosotros éramos enemigos en este territorio y ese ejército ocupó el territorio.

Imaginémonos como todos estábamos. Quiénes levantaron la cabeza primero, las mujeres. En qué, en buscar a su gente, en agruparse en los lugares donde iban a buscar a la gente, en las afueras del Estadio Nacional, en los distintos lugares que se suponía que los tenían; en las primeras huelgas de hambre, en la agrupaciones; en las poblaciones en los comedores populares, en los comités de salud, y durante un largo tiempo fueron las mujeres.

Pero fue en unas condiciones y circunstancias de un aplastamiento de la población chilena por parte del ejército y todas las fuerzas armadas. Con el terror de la prisión política, el desaparecimiento, la tortura, que todo eso era vivido, porque todos teníamos algún familiar, algún conocido o lo habíamos vivido personalmente.

Llegó el 83 y la primera Protesta Nacional a todos nos  dejó atónitos. Yo habría jurado de guata que eso no era posible, no era posible hasta que vi pasar la marcha.

Con esto quiero decir que el trabajo no es fácil, es lento, es largo, pero hay condiciones que lo pueden favorecer hoy día más que hace unos años atrás. Es cierto lo que dice Elba que el neoliberalismo se metió en todo nuestro ser y tenemos que luchar contra eso. El punto de la resistencia incluso primero está en cada uno, en cada una. En qué me estoy cayendo en esto, en qué me están succionando, esa cultura que se instaló. Creo que los procesos son así, que son difíciles, de repente uno cree que no es posible nada, que de repente todo desaparece del universo que estamos mirando, pero se acumulan fuerzas. Es verdad lo que dices Elba, es en los territorios, ahí es donde. Es súper importante en los territorios porque también hay un proceso de defensa que otra vez levantan las mujeres, ya sea en los territorios comunitarios de la ciudad, o en los territorios rurales por la defensa del agua, de la naturaleza, del buen vivir, hay otros movimientos u otras expresiones que se están poniendo sobre la mesa en las luchas sociales, y seguramente ese es un buen camino, el de la lucha en los territorios.

ELBA:

Quiero recomendar algunos libros escritos por mujeres, como “Mujeres en Rojo y Negro” y  este otro libro “Mujeres en el MIR”, escrito por Patricia Flores junto a otras tres compañeras más; aquí está este otro libro “El ABC del Poder Popular”;  también “De la Brigada Secundaria al Cordón Cerrillos”, que también habla del Poder Popular, son dos tomos; “El Poder Popular y los Cordones Industriales”, porque tenemos que leer, recuperar memoria; está “De Carranco a Carrán”, de José Bravo, del Poder Popular expresado en el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli

BÁRBARA:

Después de la tremenda ofensiva en nuestra contra como mujeres organizadas dentro de un proceso de resistencia, como lo es una toma de terreno, en donde se agudizan aún más las contradicciones y siempre es tierra de nadie. Si con el régimen del Estado nos pasan a llevar diariamente, en cada momento, imagínense encerrados en una toma de terreno en donde el Estado es totalmente ausente, y nuestra propia organización en un estadio de descomposición social profundo en el que nos encontramos, descrito ampliamente por las compañeras, se agudiza, es difícil, pero no imposible. Eso quisiera rescatar.

Somos parte y resultado de aquellas mujeres que no pudieron matar, que no pudieron hacer desaparecer y no pudieron acallar. Somos hijas, nietas y bisnietas de luchadores que, y de luchadoras que resistieron hasta morir.

Yo vengo de una familia  resistente, militantes miristas, socialistas, lamentablemente mi familia ha sufrido mucho por esta situación porque la descomposición ética dentro de las organizaciones de la izquierda también es responsable de todo esto. Si no estás de acuerdo, si no eres parte de lo que ellos imponen, eres descompuesta, vendida, traficante, delatora, se usan esos argumentos y fueron acuñados en la época del 80 por los aparatos de inteligencia del Estado y del Imperio.

El liberalismo político, el liberalismo burgués, las capas medias no hace nada más ni nada menos que sostenerse para no perder sus privilegios, y son capaces de movilizarse, en grandes movilizaciones históricas para sostener esa calidad de vida a la que a nosotros nos niegan como parte de una clase y de un sector postergado. Entonces no me extraña que sean capaces  por ejemplo de cuestionar la educación pública. Años atrás decían arancel diferenciado y ahí me quiero detener un poco.

Me parece que la memoria histórica es bastante frágil, las movilizaciones sociales no pararon durante la época del 80, no pararon durante el 90, el sector subcontratado, las movilizaciones estudiantiles, en el 99 mataron a Daniel Menco, y desde el período del pacto entre el 80 y el 90 hasta el dos mil y tantos cuántos luchadores sociales fueron asesinados por los distintos gobiernos.

El pueblo mapuche ha sido vejado constantemente, intervenido en su territorio, la última gran expresión que nosotros reivindicamos es la muerte de Macarena Valdés en un feminicidio empresarial que hasta el día de hoy ha sido impune, no ha habido justicia ni se ha develado.

Cuántos niños, jóvenes y hombres de trabajo han sido asesinados en sus obras y se les ha acusado de cualquier otra cosa, menos de lo que realmente está pasando, futuros líderes de sus propios pueblos.

También la muerte de Bau, la compañera Emilia, que fue asesinada en período de protesta, y cuántos hoy día están en cárcel para poder seguir sosteniendo esta paz social y sostener sus tasas de ganancia.

Entonces desde donde yo lo veo no lo veo con muy buenos ojos, porque nos contuvieron, nos regimentaron y nos criminalizan, y frente a eso solo puedo decir organizarse, organizarse, organizarse, no solamente en el territorio, sino que desde dentro.

Reubicarte políticamente, reconocerte parte de una clase y de una resistencia, y ahí concuerdo con Elba cuando dice las contradicciones fundamentales no han cambiado, pero hoy día hay otros ejes, otras aristas que están interviniendo.

Sin embargo, retrocedo y digo, las contradicciones fundamentales no han cambiado, hoy día sigue operando la misma lógica, el mismo principio, capital-trabajo, por lo tanto las clases antagónicas siguen siendo las mismas.

El problema es el atraso de la conciencia, la descomposición social y la precarización en todo su orden y en toda su dinámica, y frente a eso no solamente nos organizamos en el territorio.

Fuera de paso les cuento que soy presidenta del sindicato inter empresas de trabajadores del combustible, transporte, electricidad y relaciones anexas, y estamos en una lucha para que se reconozca el sindicato y la dirigencia de quien les está hablando.

Entonces no solamente nos organizamos como mujeres, nos organizamos en el territorio y también como dirigencia sindical, porque si no paramos las fábricas, no paramos la producción, el retail, las áreas estratégicas de nuestro país no nos van a escuchar.

Los estudiantes se han movilizado por años y hasta ahora no han conseguido  nada más que criminalización y leyes en sus contras. El pueblo mapuche la misma realidad.

La misma experiencia que vivieron los trabajadores de Neltume es una escuela en sí misma para comprender hasta qué punto puede llegar un Estado para detener los procesos revolucionarios, en donde los trabajadores y las trabajadoras son sus  propios protagonistas, se autodeterminan.

Por último, contarles que como Círculo de Mujeres Resistentes trabajamos en el territorio en una biblioteca popular que se llama “Los Nadie”, que la estamos recuperando en el territorio, y desde ahí nosotras hacemos campañas territoriales, entonces quedamos muy agradecidas por los libros que menciona Elba, porque dentro de lo que nosotros queremos es tener un ítem solamente de expositoras mujeres, no para dejar fuera a los compañeros, sino para que se sepa que las mujeres también escribimos, también relatamos y podemos contar la historia.

El Círculo de Mujeres Resistentes siempre está en una campaña permanente por el caso de Nabila Rifo y Ximena Cortés, dos casos de femicidio en donde uno está en manos de la justicia, y en los dos hay impunidad. En el norte Ximena Cortés fue asesinada, torturada en un recinto militar de la Aviación y la madre busca justicia, pero como la justicia no llega, imagínate si no llega a las poblaciones  cuánto más no va a llegar a las mujeres de las fuerzas armadas. Siempre estamos divulgando esta información. Y en última instancia, Nabila Rifo, ayer tiramos una rifa, logramos vender todos los números; la compañera está abandonada por el feminismo liberal, dejó de ser un caso mediático y hoy día necesita apoyo económico y nosotros siempre estamos ahí vigentes para poder hacer ese acompañamiento y la compañera siempre ha tenido la acogida de la Red Terapéutica Tierra y Territorio, pero hoy día necesita también otras cosas, por ejemplo su cocina a leña ya no funciona, vive en el sur de Chile, necesita un recambio, yo dejo ahí abierta esta posibilidad para ver si se puede hacer las redes para poder apoyarla de mejor forma.

Gritos del mar: Homenaje en Valparaíso a los últimos cinco compañeros detenidos desaparecidos en Dictadura

por Guillermo Correa Camiroaga

La Fundación Julio Guerra realizó este domingo 12 de septiembre de 2021 un acto en homenaje a los cinco combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que fueron secuestrados entre el 05 al 10 de septiembre de 1987 y desde esa época pasaron a formar parte de la abultada lista de Detenidas y Detenidos Desaparecidos, crimen de lesa humanidad que constituye una de las formas más siniestras del terrorismo de Estado implementado por la dictadura cívico militar en nuestro país. En esta operación participaron coordinadamente agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), de la Brigada de Inteligencia del Ejército (BIE) y del Comando de Aviación del Ejército.

Esta actividad forma parte de un trabajo que vienen realizando distintas organizaciones de derechos humanos en la V Región, pero en este caso específico es una actividad llevada adelante por la Fundación Julio Guerra de Viña del Mar, con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos de Valparaíso, cuyo  objetivo es ir conformando una Ruta de la Memoria mediante la instalación de Placas y Memoriales que recuerden a las luchadoras y los luchadores populares asesinados, ejecutados o hechos desaparecer durante el período de la dictadura encabezada por Augusto Pinochet. Julio Guerra es uno de los 12 combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez  asesinados en la denominada “Operación Albania” el 15 y 16 de junio de 1987.

La convocatoria realizada por la “Fundación Julio Guerra Olivares, Por el arte de Vivir con Dignidad”, organización popular de carácter cultural y social, denominó a esta actividad “GRITOS DEL MAR: LOS 5 EN LA MEMORIA”, manifestando que nada está olvidado, nadie está olvidado.

Esta ceremonia se llevó a efecto hoy a mediodía en la “Plaza de Los Loros”, ubicada a un costado de la Facultad de Odontología, por debajo de un recinto de la Armada y frente a la Playa Carvallo de Valparaíso, lugar hasta donde concurrieron familiares y decenas de compañeras y compañeros, quienes dieron vida a una emotivo acto político cultural que se inició con el impactante baile de la cueca sola realizado por Olga Jeria, hermana de un Detenido Desaparecido, coreografía que fue creada por la Agrupación de Familiares de Detenidas y Detenidos Desaparecidos (AFDD) precisamente para simbolizar la ausencia de los seres queridos.

Luego de esta poderosa y emotiva danza, María Antonieta Vega, conductora del evento, leyó uno a uno los nombres de los cinco compañeros desaparecidos: MANUEL JESÚS SEPÚLVEDA SÁNCHEZ – JOSÉ JULIÁN PEÑA MALTÉS- GONZALO IVÁN FUENZALIDA NAVARRETE- JULIO ORLANDO MUÑOZ OTÁROLA- ALEJANDRO ALBERTO PINOCHET ARENAS, y a medida que los iba nombrando las y los participantes coreaban con sus puños en alto  ¡Presente!

La música también formó parte de esta actividad, compañeros y compañeras entregaron su arte  interpretando hermosas  y combativas canciones.

A nombre de la Comisión Chilena de Derechos humanos hizo uso de la palabra Alicia Zúñiga, quien además integra el Concejo Municipal de Valparaíso, para expresar que “es un honor estar presente acá y quiero saludar a todos los compañeros y en especial a las compañeras familiares de Detenidos Desaparecidos que se encuentran hoy presentes en este acto de homenaje y memoria. Este es un acto para los cinco compañeros desaparecidos en septiembre de 1987 y quiero brindarle un gran abrazo a Verónica, puesto que este acto tiene un particular significado emotivo para ella y su familia. En ese sentido el estar acá haciendo este acto es un homenaje a nuestros compañeros en las diversas dimensiones que alcanzaron en sus vidas, hombres jóvenes llenos de fuerza, de todo ese ímpetu que los llevó a actuar sin vacilaciones en contra de la dictadura.”

Antes que se procediera a destapar la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda Sánchez,” un ciudadano porteño que fue parte de una historia trascendental para Chile”, como expresó la conductora del acto, la compañera Rosa Alfaro, Presidenta de la Fundación Julio Guerra, hizo uso de la palabra para manifestar:

“Es muy importante que cada uno de ustedes sea un mensajero de esta actividad y de este homenaje. Creo que de todos y cada uno de los compañeros Detenidos Desaparecidos debería haber una Placa o un Monolito. Es tarea de cada uno de nosotros recuperar esta Memoria en nuestra población, en nuestros barrios, en nuestras ciudades.

Hay que tomarse las plazas, la verdad es que nosotros hemos seguido una Ruta de la Memoria y nos hemos tomado las plazas, hemos pedido permiso para realizar los actos solamente, pero no para poner las Placas, así que es una tarea muy importante porque es nuestro compromiso con la memoria, porque el compromiso con los compañeros ya lo tenemos, estamos comprometidos eternamente con ellos, por lo tanto nuestra lucha es por la memoria y también por la justicia social.

Construir estos monumentos es necesario porque aquí en el entorno hay personas, hay una población que también tiene que saber quiénes son los responsables de las torturas, de los asesinatos. Más arriba hay un recinto militar, aquí estamos frente a ellos,  a cara descubierta y con nuestras manos limpias diciendo que seguimos en la lucha y no olvidamos.”

Verónica Bravo, cónyuge de Manuel Sepúlveda Sánchez, procedió a destapar la Placa de Memoria en donde está escrito: “HOMENAJE AL COMPAÑERO MANUEL SEPÚLVEDA DETENIDO –DESAPARECIDO EL 5 DE SETIEMBRE DE 1987”. Al cumplirse 34 años  del desaparecimiento de Manuel Sepúlveda, porteño de 28 años y militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, honramos su memoria y tenaz lucha por la defensa de los derechos humanos. Fue detenido y desaparecido junto a otros militantes, a través de un operativo conjunto entre la C.N.I., Batallón de Inteligencia del Ejército y el comando de aviación del Ejército durante la dictadura cívico-militar. “Quiero mirar la tierra hasta encontrarte, que tenemos que hablar de muchas cosas compañero del alma, compañero”. Su esposa e hijo. Valparaíso 12 septiembre 2021”

Una vez descubierta la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda comenzó a escucharse la canción “Dónde Quiera que estés”, de Joan Manuel Serrat, que en parte de su letra dice: “dondequiera que estés te gustará saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste no echo al fuego ni uno solo de los besos que me diste…”produciéndose un momento emotivo y muy sobrecogedor.

Posteriormente un compañero a nombre del FPMR hizo entrega de una bandera de la organización a Verónica y se repartieron claveles rojos a las y los asistentes para luego bajar por las escalinatas de la plazoleta, atravesar la Avenida Altamirano y descender a la Playa Carvallo, lugar donde se lanzaron las flores rojas al mar. Las potentes olas que reventaban en las rocas de la playa emitiendo un sonido rítmico y levantando su espuma blanca, se transformó en un espacio y un grito de libertad  que recibió en su vientre las flores, abrazándolas y transportándolas  pausadamente mar adentro con su  oleaje. Como un símbolo más de esta ceremonia el color azul del mar, el rojo de los claveles y el blanco de la espuma se mezclaron formando el tricolor de la bandera del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Los cuerpos de los cinco compañeros Detenidos-Desaparecidos fueron lanzados al mar frente a la costa de la localidad de Quintay, pero transformados en energía hoy son parte del inmenso mar que baña las playas de Valparaíso y las costas de todo Chile.

Una vez terminada la actividad me acerqué a conversar con la compañera Rosa para que me relatara como nació esta iniciativa, y esto es lo que ella me expresó:

“Nosotras consideramos que era muy importante colocar esta placa, aunque a la Vero le costó un poco asumirlo, porque es una manera de hacer un duelo, un rito, de saber que hay un lugar donde puedes ir a poner una flor, sobre todo cuando se trata de compañeros desaparecidos. Nos parece muy importante para las personas, para la familia, para los hijos, saber que hay un lugar determinado donde poder ir. Lo quisimos de hacer de esta forma, mirando el mar.

En la mañana se hizo un rito en la playa muy íntimo donde participó la Vero y unas compañeras. Allí se quemó una carta escrita para Manuel y aún cuando estaba lloviendo la carta no se apagó y siguió ardiendo. Eso fue como a las 10.30. A las once estuvimos acá arriba entregándole algunos mensajes al Manuel y después vino el acto.

Esto está lleno de simbolismos, no solamente para la Vero, para todos, porque igual esto de los compañeros Detenidos-Desaparecidos también es un duelo eterno. Y en estos casos todos sabemos lo que significa el mar.

Paradójicamente Manuel venía a esta playa a tirarse piqueros y le gustaba mucho nadar en el mar, entonces también es simbólico, el mar en un momento le dio alegría y luego se convirtió en su tumba.

Este acto lo planteamos cuando fuimos al cementerio para conmemorar la operación Albania y allí la Vero dijo, “qué pena que no tenga ningún lugar donde recordar a Manuel”, entonces allí nació la idea de hacer este Memorial, de colocar esta Placa en esta plaza.”

Con estos antecedentes me acerqué a conversar con Verónica Bravo, la compañera y esposa de Manuel Sepúlveda, para consultarle si era posible incluir un relato sobre la ceremonia efectuada durante la mañana, contestándome positivamente y transcribo a continuación lo expresado por ella:

“Con anterioridad a este acto público estuvimos con unas compañeras haciendo una ceremonia para despedir a Manuel en forma simbólica. Esta despedida fue muy importante, porque lo vamos a seguir recordando, pero ya no con tanto dolor, porque el siempre va a estar con nosotros en nuestros corazones. Yo hice una carta para Manuel donde escribí todo lo que sentía, lo que siento y eso para mí tuvo un significado my importante porque son cosas que tenía muy guardadas en mi corazón. Me quedé como un poco más tranquila, porque de alguna manera lo solté, lo dejé ir. La carta la quemamos como una forma de que se transformara en fuego, en energía y así estará para mí presente en cualquier lugar.”