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Gritos del mar: Homenaje en Valparaíso a los últimos cinco compañeros detenidos desaparecidos en Dictadura

por Guillermo Correa Camiroaga

La Fundación Julio Guerra realizó este domingo 12 de septiembre de 2021 un acto en homenaje a los cinco combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que fueron secuestrados entre el 05 al 10 de septiembre de 1987 y desde esa época pasaron a formar parte de la abultada lista de Detenidas y Detenidos Desaparecidos, crimen de lesa humanidad que constituye una de las formas más siniestras del terrorismo de Estado implementado por la dictadura cívico militar en nuestro país. En esta operación participaron coordinadamente agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), de la Brigada de Inteligencia del Ejército (BIE) y del Comando de Aviación del Ejército.

Esta actividad forma parte de un trabajo que vienen realizando distintas organizaciones de derechos humanos en la V Región, pero en este caso específico es una actividad llevada adelante por la Fundación Julio Guerra de Viña del Mar, con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos de Valparaíso, cuyo  objetivo es ir conformando una Ruta de la Memoria mediante la instalación de Placas y Memoriales que recuerden a las luchadoras y los luchadores populares asesinados, ejecutados o hechos desaparecer durante el período de la dictadura encabezada por Augusto Pinochet. Julio Guerra es uno de los 12 combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez  asesinados en la denominada “Operación Albania” el 15 y 16 de junio de 1987.

La convocatoria realizada por la “Fundación Julio Guerra Olivares, Por el arte de Vivir con Dignidad”, organización popular de carácter cultural y social, denominó a esta actividad “GRITOS DEL MAR: LOS 5 EN LA MEMORIA”, manifestando que nada está olvidado, nadie está olvidado.

Esta ceremonia se llevó a efecto hoy a mediodía en la “Plaza de Los Loros”, ubicada a un costado de la Facultad de Odontología, por debajo de un recinto de la Armada y frente a la Playa Carvallo de Valparaíso, lugar hasta donde concurrieron familiares y decenas de compañeras y compañeros, quienes dieron vida a una emotivo acto político cultural que se inició con el impactante baile de la cueca sola realizado por Olga Jeria, hermana de un Detenido Desaparecido, coreografía que fue creada por la Agrupación de Familiares de Detenidas y Detenidos Desaparecidos (AFDD) precisamente para simbolizar la ausencia de los seres queridos.

Luego de esta poderosa y emotiva danza, María Antonieta Vega, conductora del evento, leyó uno a uno los nombres de los cinco compañeros desaparecidos: MANUEL JESÚS SEPÚLVEDA SÁNCHEZ – JOSÉ JULIÁN PEÑA MALTÉS- GONZALO IVÁN FUENZALIDA NAVARRETE- JULIO ORLANDO MUÑOZ OTÁROLA- ALEJANDRO ALBERTO PINOCHET ARENAS, y a medida que los iba nombrando las y los participantes coreaban con sus puños en alto  ¡Presente!

La música también formó parte de esta actividad, compañeros y compañeras entregaron su arte  interpretando hermosas  y combativas canciones.

A nombre de la Comisión Chilena de Derechos humanos hizo uso de la palabra Alicia Zúñiga, quien además integra el Concejo Municipal de Valparaíso, para expresar que “es un honor estar presente acá y quiero saludar a todos los compañeros y en especial a las compañeras familiares de Detenidos Desaparecidos que se encuentran hoy presentes en este acto de homenaje y memoria. Este es un acto para los cinco compañeros desaparecidos en septiembre de 1987 y quiero brindarle un gran abrazo a Verónica, puesto que este acto tiene un particular significado emotivo para ella y su familia. En ese sentido el estar acá haciendo este acto es un homenaje a nuestros compañeros en las diversas dimensiones que alcanzaron en sus vidas, hombres jóvenes llenos de fuerza, de todo ese ímpetu que los llevó a actuar sin vacilaciones en contra de la dictadura.”

Antes que se procediera a destapar la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda Sánchez,” un ciudadano porteño que fue parte de una historia trascendental para Chile”, como expresó la conductora del acto, la compañera Rosa Alfaro, Presidenta de la Fundación Julio Guerra, hizo uso de la palabra para manifestar:

“Es muy importante que cada uno de ustedes sea un mensajero de esta actividad y de este homenaje. Creo que de todos y cada uno de los compañeros Detenidos Desaparecidos debería haber una Placa o un Monolito. Es tarea de cada uno de nosotros recuperar esta Memoria en nuestra población, en nuestros barrios, en nuestras ciudades.

Hay que tomarse las plazas, la verdad es que nosotros hemos seguido una Ruta de la Memoria y nos hemos tomado las plazas, hemos pedido permiso para realizar los actos solamente, pero no para poner las Placas, así que es una tarea muy importante porque es nuestro compromiso con la memoria, porque el compromiso con los compañeros ya lo tenemos, estamos comprometidos eternamente con ellos, por lo tanto nuestra lucha es por la memoria y también por la justicia social.

Construir estos monumentos es necesario porque aquí en el entorno hay personas, hay una población que también tiene que saber quiénes son los responsables de las torturas, de los asesinatos. Más arriba hay un recinto militar, aquí estamos frente a ellos,  a cara descubierta y con nuestras manos limpias diciendo que seguimos en la lucha y no olvidamos.”

Verónica Bravo, cónyuge de Manuel Sepúlveda Sánchez, procedió a destapar la Placa de Memoria en donde está escrito: “HOMENAJE AL COMPAÑERO MANUEL SEPÚLVEDA DETENIDO –DESAPARECIDO EL 5 DE SETIEMBRE DE 1987”. Al cumplirse 34 años  del desaparecimiento de Manuel Sepúlveda, porteño de 28 años y militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, honramos su memoria y tenaz lucha por la defensa de los derechos humanos. Fue detenido y desaparecido junto a otros militantes, a través de un operativo conjunto entre la C.N.I., Batallón de Inteligencia del Ejército y el comando de aviación del Ejército durante la dictadura cívico-militar. “Quiero mirar la tierra hasta encontrarte, que tenemos que hablar de muchas cosas compañero del alma, compañero”. Su esposa e hijo. Valparaíso 12 septiembre 2021”

Una vez descubierta la Placa en Memoria de Manuel Sepúlveda comenzó a escucharse la canción “Dónde Quiera que estés”, de Joan Manuel Serrat, que en parte de su letra dice: “dondequiera que estés te gustará saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste no echo al fuego ni uno solo de los besos que me diste…”produciéndose un momento emotivo y muy sobrecogedor.

Posteriormente un compañero a nombre del FPMR hizo entrega de una bandera de la organización a Verónica y se repartieron claveles rojos a las y los asistentes para luego bajar por las escalinatas de la plazoleta, atravesar la Avenida Altamirano y descender a la Playa Carvallo, lugar donde se lanzaron las flores rojas al mar. Las potentes olas que reventaban en las rocas de la playa emitiendo un sonido rítmico y levantando su espuma blanca, se transformó en un espacio y un grito de libertad  que recibió en su vientre las flores, abrazándolas y transportándolas  pausadamente mar adentro con su  oleaje. Como un símbolo más de esta ceremonia el color azul del mar, el rojo de los claveles y el blanco de la espuma se mezclaron formando el tricolor de la bandera del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Los cuerpos de los cinco compañeros Detenidos-Desaparecidos fueron lanzados al mar frente a la costa de la localidad de Quintay, pero transformados en energía hoy son parte del inmenso mar que baña las playas de Valparaíso y las costas de todo Chile.

Una vez terminada la actividad me acerqué a conversar con la compañera Rosa para que me relatara como nació esta iniciativa, y esto es lo que ella me expresó:

“Nosotras consideramos que era muy importante colocar esta placa, aunque a la Vero le costó un poco asumirlo, porque es una manera de hacer un duelo, un rito, de saber que hay un lugar donde puedes ir a poner una flor, sobre todo cuando se trata de compañeros desaparecidos. Nos parece muy importante para las personas, para la familia, para los hijos, saber que hay un lugar determinado donde poder ir. Lo quisimos de hacer de esta forma, mirando el mar.

En la mañana se hizo un rito en la playa muy íntimo donde participó la Vero y unas compañeras. Allí se quemó una carta escrita para Manuel y aún cuando estaba lloviendo la carta no se apagó y siguió ardiendo. Eso fue como a las 10.30. A las once estuvimos acá arriba entregándole algunos mensajes al Manuel y después vino el acto.

Esto está lleno de simbolismos, no solamente para la Vero, para todos, porque igual esto de los compañeros Detenidos-Desaparecidos también es un duelo eterno. Y en estos casos todos sabemos lo que significa el mar.

Paradójicamente Manuel venía a esta playa a tirarse piqueros y le gustaba mucho nadar en el mar, entonces también es simbólico, el mar en un momento le dio alegría y luego se convirtió en su tumba.

Este acto lo planteamos cuando fuimos al cementerio para conmemorar la operación Albania y allí la Vero dijo, “qué pena que no tenga ningún lugar donde recordar a Manuel”, entonces allí nació la idea de hacer este Memorial, de colocar esta Placa en esta plaza.”

Con estos antecedentes me acerqué a conversar con Verónica Bravo, la compañera y esposa de Manuel Sepúlveda, para consultarle si era posible incluir un relato sobre la ceremonia efectuada durante la mañana, contestándome positivamente y transcribo a continuación lo expresado por ella:

“Con anterioridad a este acto público estuvimos con unas compañeras haciendo una ceremonia para despedir a Manuel en forma simbólica. Esta despedida fue muy importante, porque lo vamos a seguir recordando, pero ya no con tanto dolor, porque el siempre va a estar con nosotros en nuestros corazones. Yo hice una carta para Manuel donde escribí todo lo que sentía, lo que siento y eso para mí tuvo un significado my importante porque son cosas que tenía muy guardadas en mi corazón. Me quedé como un poco más tranquila, porque de alguna manera lo solté, lo dejé ir. La carta la quemamos como una forma de que se transformara en fuego, en energía y así estará para mí presente en cualquier lugar.”

LAVAMANOS con agua y jabónPARA PLAZA ECHAURREN!!!

Hasta que la dignidad se haga costumbre en Valparaíso…

Quienes habitamos en los alrededores de Barrio Puerto nos cansamos de pedir a la Alcaldía de Valparaíso dignidad en Plaza Echaurren, y es que no se entiende la inexistencia de un baño público o un lavamanos funcionando, sobre todo en tiempos de pandemia.

Cuando Valparaíso pasa a fase 3 y el único lugar de encuentro y cultura del sector, la Biblioteca Popular Jorge Farías, quiso abrir sus puertas, se enfrentó a la complicación de encontrarse sin las herramientas básicas para poder garantizar a lxs voluntarixs y a lxs vecinxs que no se contagiarían de COVID19, ya que los locales comerciales que colaboraban con baño y agua se encontraban cerrados.

El 21 de octubre, se emplazó al alcalde Sharp a través de Redes Sociales con la finalidad de que resolviera el problema de salubridad que afecta a la plaza, posteriormente con fecha 28 del mismo mes, se envío una carta reiterando la solicitud, carta que se leyó en una reunión de Concejo Municipal. Como respuesta, el 5 de noviembre se instala un lavamanos que nunca tuvo agua, una burla más a las y los vecinos del sector, luego de cerca de 15 días se retira el artefacto sin dar explicación alguna.

Como un mal chiste, el lavamanos ha sido instalado nuevamente en la plaza, hace un poco más de una semana, otra vez sin agua ni jabón. Nos preguntamos ¿Existen políticas públicas «serias» que respalden las medidas que toma la alcaldía? ¿Existirá una demarcación invisible que separa a las y los ciudadanos que viven desde Plaza Sotomayor hacia el barrio puerto? ¿Seremos una especie de lepra para las autoridades, solo porque tenemos menos recursos? ¿O será que las personas que viven en la calle como no votan en las elecciones, da la mismo la dignidad de ellas?